lesmo
Poeta veterano en el portal
Un adiós me fue siempre desconsuelo,
nada importa el motivo de partida,
pues me vi con la triste despedida
como niño que pierde un caramelo.
¡Marcha amigo tranquilo con tu anhelo!
a tu lucha ferviente y encendida
que mi mano la llevas extendida,
la tuya agradecí, ¡bien sabe el Cielo!
Y llévate el soneto que te hago
tal si fuera brindar, tomar un trago,
de algún vino que inunde de sabores .
El camino te sea el más propicio,
el más libre de espino o maleficio,
jalonado de aromas y de flores.
nada importa el motivo de partida,
pues me vi con la triste despedida
como niño que pierde un caramelo.
¡Marcha amigo tranquilo con tu anhelo!
a tu lucha ferviente y encendida
que mi mano la llevas extendida,
la tuya agradecí, ¡bien sabe el Cielo!
Y llévate el soneto que te hago
tal si fuera brindar, tomar un trago,
de algún vino que inunde de sabores .
El camino te sea el más propicio,
el más libre de espino o maleficio,
jalonado de aromas y de flores.