César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Otra vez deseándote
¡Qué fastidio!
El mundo deshaciéndose en torpezas,
en idioteces cada una peor que la otra, banalidades indignas de la inteligencia consciente,
y yo distraído en el oficio inútil de pensarte.
Tú luminosa como una noche de mayo,
sin una esquinita, colina, valle, monte, duna, luna, vello, saliente, hendidura, oquedad, palabra…
que no haya recibido treinta y tres de mis caricias, cuando menos.
Tú desvestida de angustias y de ropas
Conmigo,
yo cincelándote versos –luego de hacernos de todo-
en cada atrevido paraje de piel, víscera, alma
yo mismísimo poeta animal del universo.
Casi me río. Sabrá Venus en quién piensas,
mientras a mí me sigue carcomiendo esta gana obsesiva
de que las cosas sean distintas de como son.
Mejor vuelvo al mundo del cual formo parte.
Y reparo con paciencia –no sé de dónde la iré a sacar ya-
los pizarrones rotos, las ideas pisoteadas por el inmediatismo pragmatista,
mi convicción (bastante derruida a punta de coñazos)
acerca de que sí vamos a aprender a hacer mejor la vida.
A ver si te voy dejando atrás
si te olvido
¡Qué fastidio!
El mundo deshaciéndose en torpezas,
en idioteces cada una peor que la otra, banalidades indignas de la inteligencia consciente,
y yo distraído en el oficio inútil de pensarte.
Tú luminosa como una noche de mayo,
sin una esquinita, colina, valle, monte, duna, luna, vello, saliente, hendidura, oquedad, palabra…
que no haya recibido treinta y tres de mis caricias, cuando menos.
Tú desvestida de angustias y de ropas
Conmigo,
yo cincelándote versos –luego de hacernos de todo-
en cada atrevido paraje de piel, víscera, alma
yo mismísimo poeta animal del universo.
Casi me río. Sabrá Venus en quién piensas,
mientras a mí me sigue carcomiendo esta gana obsesiva
de que las cosas sean distintas de como son.
Mejor vuelvo al mundo del cual formo parte.
Y reparo con paciencia –no sé de dónde la iré a sacar ya-
los pizarrones rotos, las ideas pisoteadas por el inmediatismo pragmatista,
mi convicción (bastante derruida a punta de coñazos)
acerca de que sí vamos a aprender a hacer mejor la vida.
A ver si te voy dejando atrás
si te olvido
Abril y hastío, 2021. César de color negro
Última edición: