No temas, hija mía
si tu corazón no reposa,
si es que de amor rebosa
y eres frágil todavía.
Ese miedo es una enseñanza,
atesora siempre la esperanza
que todo el mundo no alcanza,
y eres joven todavía.
Hay algo en ti, hija mía
que te hace ver hermosa.
Hay algo en ti, corazón…
de incansable compasión.
Hay algo en ti, dulzura…
de incomparable ternura.
Hay algo en ti, hija mía
que te hace ver hermosa.
Ese amor tan sensible
que parece incorregible,
nace del alma, hija mía.
Con toda su luz
hija mía…
Con toda su luz
Bendito es ese amor,
que nace del alma:
Del alma y su poesía.