Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis latidos
son gruesas lágrimas
que van a morir
al silencio del pantano,
donde el eco es un extraño.
Mis sentidos
ya no tienen sentido,
el panorama, es el mismo,
una fotografía antigua
de miradas fijas.
Mis caminos
cortados están por el abismo,
sin puente ni prodigios,
todos, todos juntos,
mueren de hastío.
son gruesas lágrimas
que van a morir
al silencio del pantano,
donde el eco es un extraño.
Mis sentidos
ya no tienen sentido,
el panorama, es el mismo,
una fotografía antigua
de miradas fijas.
Mis caminos
cortados están por el abismo,
sin puente ni prodigios,
todos, todos juntos,
mueren de hastío.