José Galeote Matas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Gracias, querido amigo y maestro, por tan exquisito comentario con el que alimentas este debate, y a mí, me abres los ojos sobre algunas imperfecciones dejadas en el soneto. Concuerdo contigo en todo cuanto expones.¡Tremendo tema el que has elegido para poetizar, José! Es tan apasionante, y da para tanto, que el soneto parece quedarse corto... Algo pasa en él, algo que no logro precisar y que no termina de convencerme. No sé si sea la sintaxis, que no encuentro tan pulida; o los tantos incisos (sin más; al fin; y consagrada); o la iteración de la expresión «sin forma y perfil», absolutamente redundante, en la segunda estrofa; o ese final con pareado y exclamación... no lo sé.
Con respecto a esa segunda estrofa, por ejemplo, escribiría:
Pero volviendo al tema... Yo pienso que la belleza de un poema no la determina el dominio de la forma, sino el dominio de la lengua; es decir el nivel artístico con que el poeta logra materializar, o expresar el hecho poético.Mas sin forma y perfil se desvanece
la anhelada belleza que porfía
en alzar hasta el cielo su alquería
y en estéril intento, al fin, fenece.
Cualquiera puede concebir estrofas con una gran perfección formal, pero si se limita simplemente a usarlas para narrar una idea poética, sin aderezarla con los ingredientes propios de la poesía (figuras literarias, profundidad textual, precisión semántica y sintáctica, ingenio, buen gusto, equilibrio estético, etc.), no está dando lo mejor de sí. La poesía no explica; sugiere. La poesía no narra; abre caminos nuevos entre la imaginación del lector y el poema. De allí la gran diferencia que existe entre versificador y poeta: el primero, simplemente, escribe versos; el otro hace poesía.
Concuerdo contigo en que el poema debe tener sustancia. Dicho esto, decir también que me encantan los dos primeros versos de tu poema, pero con alguna pequeña modificación: «En el hecho poético se mece / la savia que alimenta a la poesía», porque de la savia nada nace sino que todo se alimenta. Hay, sin embargo, una hermosa acepción de esa palabra (impulso) que cae muy bien dentro del contexto y que, imagino, es la que has empleado para iniciar tu interesante soneto.
Un abrazo infinito, querido amigo.
¡Feliz tarde de domingo!
Con tu permiso voy a editar y corregir el soneto, introduciendo las magníficas sugerencias que me dejas. El ""por sobre"" lo dejo, pues es una expresión de uso común en España, y me gusta. Y el segundo "mas" lo cambiaré por "pero" que al hacer sinalefa también me sirve.
El asunto de la savia, y el segundo cuarteto, los pongo tal como tú me sugieres.
Un enorme abrazo, con mi inmensa gratitud por tu presencia, cariño, sana y constructiva crítica, y por tus enseñanzas.