HEMBRA DE BARRO-I ( A Solen )
Entre polvorientas raíces
asoma la belleza del mundo
que siempre regresa atada
a la comisura de la madrugada
a la luz de un excomulgado azur
donde giran las gaviotas que te envío
para alcanzar el sol que duerme
en la eternidad de las olas.
Las sombras están ebrias bajo este otoño
que adornan los techos de la ciudad.
Tus manos… tus manos perdidas
en las paredes de mis sueños
acarician el sol negro que llevo
porque soy asceta y no conozco
otro norte, sino el de tus ojos lejanos.
Me pongo de rodillas para besar
la ataraxia
de los labios olvidados y los parques
de tenue luz.
Entre mi pecho vives como una hiena
devorándome el alma y la memoria,
lamiéndome los retazos que solo hablan
de ti.
Un incontenible raudal
me sonríe porque debajo de tus
párpados unto mis sueños
y soy algarabía seminal.
Hembra de barro
en mi corazón te quedas dormida
o muerta como la última estrella de la noche
que vacila enroscada en tu boca de manzano
donde arrojo mis sueños
para volverte a mis ojos otra vez.
Hembra de barro, la tarde pasa por tus labios
encerrando los únicos instantes que me quedan de ti
y las únicas palabras que se alargan
después de mirar la cercanía de tu mirada
junto al límite del mar.
Enero,2019
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