HEMBRA DE BARRO-II
Amanece tu canto de piedras
buscándome entre la soledad
del tiempo,
como un relámpago que cruza el vértigo
y sube por los hombros a replantar
el sendero del ayer.
Se revuelca el canto de las aves
en la solemnidad del agua
en la lujuriosa púrpura de los besos
que se han dormido en mi pecho
cuando se han paralizado las horas
y se han marchado
las voces de mi garganta.
Cabes entera en la sombra de mis sueños
hembra de barro, fino dardo
cobijado en el prístino temblor
donde naufraga la miel y el ajenjo
donde tus manos junto a las mías
tienen sexo y se torturan bajo
un crepúsculo azul.
¡Hembra de barro, amor mío!
he apagado todas las luces de mi alma
para que entres en mis sueños
y puedas contemplar en ti
la fantasía de mis ojos,
para que me beses el alma y entres
con tu canto de piedras
al vals llovido de mi corazón.
EBAN
Enero,2019
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