MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Continúan los Petulante,
su camino de cinismos.
El dedito siempre en guardia.
A mí me inspiran ternura,
dos hermanos tan unidos.
Se cuidan mucho la espalda,
se mandan flores y besos.
¡Qué lindo cuando al más duro
el amor lo vuelve tierno!
Se autoperciben excelsos,
aunque digan lo contrario.
Exhalan falsa humildad.
Inhalan resentimiento.
Son astros de la palabra.
Sus versos son los más óptimos,
y su foro el más eximio.
No soportan mariposas.
Ni los haikus, ni las rimas.
Ellos son los que dirán,
si es poesía lo que escribes.
Y si no te destruirán,
con soberbia y petulancia.
Si le contestas a uno,
el otro llega a ayudarlo.
Tanto cariño enternece,
me dan ganas de abrazarlos.
Les gustan los versos duros.
Y siempre debes poner,
cada tanto, una puteada.
Ahí sí se quedan contentos,
en su vulgar arrogancia,
centran su revolución,
en decir malas palabras.
Yo no sé como decirles,
para no herirles su ego,
qué su opinión no me importa,
que son muy malos sus versos.
Previsible su poesía,
con perdón de la palabra.
Sus versos son el hartazgo,
siempre la misma pelea,
con el poder no se meten,
y sólo critican poetas.
Son de los más criticones,
les gusta mirar de arriba
Se han subido en un cajón,
pero sufren sobrepeso,
y de espaldas se cayeron
en medio de una letrina.
Hermanitos Petulante.
Si se cruzan por tus versos,
con su acidez arrogante.
Déjalos que despotriquen,
es lo único que hacen.
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