danie
solo un pensamiento...
¡Hey!, a usted le hablo.
Perdone que lo moleste, pero quisiera saber…
¿por qué tiene esa cara?
Sí, esa cara de un viernes más que no pagaron,
o esa cara por hacer horas extras que nunca figuran en la planilla
para luego llegar a su casa y darse cuenta que su mujer lo ha dejado,
o esa cara por no estar nunca en los momentos especiales de sus hijos,
sabiendo que no volverán a repetirse cuando estos crezcan,
o esa cara de saber que se tiene que mudar por ser incapaz de ponerse al día
con el alquiler de esa pensión mugrienta,
o esa cara por ser basureado toda la semana por un capataz paraguayo que
ni siquiera tiene primer grado,
o esa cara por no haber logrado almorzar en 15 minutos
y encima encontrar en su sándwich de queso una cucaracha.
Mejor déjelo ahí, ya veo porque tiene esa cara.
En todo caso usted me debería preguntar a mí…
¿cuál es el motivo para que este tan infelizmente sonriente?
Perdone que lo moleste, pero quisiera saber…
¿por qué tiene esa cara?
Sí, esa cara de un viernes más que no pagaron,
o esa cara por hacer horas extras que nunca figuran en la planilla
para luego llegar a su casa y darse cuenta que su mujer lo ha dejado,
o esa cara por no estar nunca en los momentos especiales de sus hijos,
sabiendo que no volverán a repetirse cuando estos crezcan,
o esa cara de saber que se tiene que mudar por ser incapaz de ponerse al día
con el alquiler de esa pensión mugrienta,
o esa cara por ser basureado toda la semana por un capataz paraguayo que
ni siquiera tiene primer grado,
o esa cara por no haber logrado almorzar en 15 minutos
y encima encontrar en su sándwich de queso una cucaracha.
Mejor déjelo ahí, ya veo porque tiene esa cara.
En todo caso usted me debería preguntar a mí…
¿cuál es el motivo para que este tan infelizmente sonriente?