Hojas caidas

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
El brasero entre mis piernas

sosegó mi angustia.


Rompí papeles antiguos,

pasaron muchas horas

y comenzó una nueva época.


El frío se instalo en la terraza,

dejo pasar al sol de vez en cuando,

encendí la vela del calor,

me acurruque entre mis libros.


Comenzó un periodo de bienestar,

mi rutina.

e hice una muralla con ella

saboreando todas sus esquinas.


La luz salio y entro por mi ventana,

como tantos días;

y como “bañada en aceite”,

presencié la llegada

de las hojas caídas.
 
Última edición:
El brasero entre mis piernas

sosegó mi angustia.


Rompí papeles antiguos,

pasaron muchas horas

y comenzó una nueva época.


El frió se instalo en la terraza,

dejo pasar al sol de vez en cuando,

encendí la vela del calor,

me acurruque entre mis libros.


Comenzó un periodo de bienestar,

mi rutina.

e hice una muralla con ella

saboreando todas sus esquinas.


La luz salio y entro por mi ventana,

como tantos días;

y como “bañada en aceite”,

presencié la llegada

de las hojas caídas.
Bello poema que trasmite una reenovacion espiritual cuando sentimoa que es necesario mudar y descartar recuerdos y expectativas vanas que ya no aportan nada en nueatra vida..dejandolas caer junto a la escena de hojas caidas...grato leer tu poema Diatisguida Maria Baena.bm domingo .
 
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El brasero entre mis piernas

sosegó mi angustia.


Rompí papeles antiguos,

pasaron muchas horas

y comenzó una nueva época.


El frió se instalo en la terraza,

dejo pasar al sol de vez en cuando,

encendí la vela del calor,

me acurruque entre mis libros.


Comenzó un periodo de bienestar,

mi rutina.

e hice una muralla con ella

saboreando todas sus esquinas.


La luz salio y entro por mi ventana,

como tantos días;

y como “bañada en aceite”,

presencié la llegada

de las hojas caídas.
Un profundo poemas nos regalas María, por ahí hay un leve error que sería ideal corregir


Saludos guapa
 
El brasero entre mis piernas

sosegó mi angustia.


Rompí papeles antiguos,

pasaron muchas horas

y comenzó una nueva época.


El frio se instalo en la terraza,

dejo pasar al sol de vez en cuando,

encendí la vela del calor,

me acurruque entre mis libros.


Comenzó un periodo de bienestar,

mi rutina.

e hice una muralla con ella

saboreando todas sus esquinas.


La luz salio y entro por mi ventana,

como tantos días;

y como “bañada en aceite”,

presencié la llegada

de las hojas caídas.
 
El brasero entre mis piernas

sosegó mi angustia.


Rompí papeles antiguos,

pasaron muchas horas

y comenzó una nueva época.


El frío se instalo en la terraza,

dejo pasar al sol de vez en cuando,

encendí la vela del calor,

me acurruque entre mis libros.


Comenzó un periodo de bienestar,

mi rutina.

e hice una muralla con ella

saboreando todas sus esquinas.


La luz salio y entro por mi ventana,

como tantos días;

y como “bañada en aceite”,

presencié la llegada

de las hojas caídas.

Un placer seguir leyendote amiga María.
Un fuerte abrazo.
 

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