cartas a una obsesión
Poeta recién llegado
El reloj marcaba las ocho
era la hora exacta
buscó su teléfono.
No podía perder el tiempo
una voz fría contesta la llamada
suspirando emocionada preguntó.
Dándose cuenta, lo único que escuchó
detrás del teléfono un murmullo,
el vacío es el único que muestra interés
desalentada, respira.
Han transcurrido los dos minutos
dos minutos tan esperados, indicados
se despide desahuciada.
Solo escuchando un gemido
cuelga el teléfono
creyendo como cada día
que el otro, si podrá recibir afecto.
era la hora exacta
buscó su teléfono.
No podía perder el tiempo
una voz fría contesta la llamada
suspirando emocionada preguntó.
Dándose cuenta, lo único que escuchó
detrás del teléfono un murmullo,
el vacío es el único que muestra interés
desalentada, respira.
Han transcurrido los dos minutos
dos minutos tan esperados, indicados
se despide desahuciada.
Solo escuchando un gemido
cuelga el teléfono
creyendo como cada día
que el otro, si podrá recibir afecto.