Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Me levanto.
Puede ser que sea temprano;
lo digo porque apenas asoma el sol
por el muro de mi patio.
Recojo los restos de mi vida de ayer:
cuatro platos, tres migajas y una sombra.
El lavavajillas de mis manos
y una bayeta hacen el resto.
Después almuerzo,
con las ganas que siempre tuve de comerme el mundo.
Antes le di un paseo
a la vieja canina que lleva observándome trece lustros.
Yo creo que me conoce más que nadie,
pero con disimulos.
Luego el café, divagaciones
y unas estrofas matinales
que a renglón seguido apunto.
Es verde y blanco
y huele a jazmín
todo mi patio.
…y recostados
a la sombra y al sol
duermen dos gatos.
En sus aleros,
nidos de golondrinas,
plumas al viento.
…varios requiebros
y entre cuatro paredes
alzan el vuelo.
Con ellas subo,
planeo el mismo aire,
salto los muros.
…son sueños puros
los que a volar invitan
lo que circundo.
Puede ser que sea temprano;
lo digo porque apenas asoma el sol
por el muro de mi patio.
Recojo los restos de mi vida de ayer:
cuatro platos, tres migajas y una sombra.
El lavavajillas de mis manos
y una bayeta hacen el resto.
Después almuerzo,
con las ganas que siempre tuve de comerme el mundo.
Antes le di un paseo
a la vieja canina que lleva observándome trece lustros.
Yo creo que me conoce más que nadie,
pero con disimulos.
Luego el café, divagaciones
y unas estrofas matinales
que a renglón seguido apunto.
Es verde y blanco
y huele a jazmín
todo mi patio.
…y recostados
a la sombra y al sol
duermen dos gatos.
En sus aleros,
nidos de golondrinas,
plumas al viento.
…varios requiebros
y entre cuatro paredes
alzan el vuelo.
Con ellas subo,
planeo el mismo aire,
salto los muros.
…son sueños puros
los que a volar invitan
lo que circundo.