Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Hoy quiero dedicarle a mi Morado el verso;
Elena por más señas, de sexo femenino,
residente en su tierra, que como un torbellino
arrasa mis poemas leyéndome el anverso,
dejándome desnudo pero compuesto y terso
de palabra y espíritu. Que me importa un comino
y parte de la parte de otro, que aún no domino,
que me tiendan al sol si en sombras me disperso.
Ahora sí, te dedico toditas las vocales
y alguna consonante que se me acalla, loka,
que sin pasar de pobres gozamos los panales
de rica miel al aire que menos nos sofoca.
Tráeme tu escayola, te espero en los trigales,
que tibia y peroné firmo, que ya me toca.
Elena por más señas, de sexo femenino,
residente en su tierra, que como un torbellino
arrasa mis poemas leyéndome el anverso,
dejándome desnudo pero compuesto y terso
de palabra y espíritu. Que me importa un comino
y parte de la parte de otro, que aún no domino,
que me tiendan al sol si en sombras me disperso.
Ahora sí, te dedico toditas las vocales
y alguna consonante que se me acalla, loka,
que sin pasar de pobres gozamos los panales
de rica miel al aire que menos nos sofoca.
Tráeme tu escayola, te espero en los trigales,
que tibia y peroné firmo, que ya me toca.