Fingal
Poeta adicto al portal
El punto del que diverge un quejido de fondo
desintegrándose en todos los umbrales del universo,
a la distancia de un aliento,
es el humano
que se abraza a sus mutilaciones congénitas,
acurrucado en su refugio de recortes,
de restos de naufragio,
agujeros en la desnudez,
tachones en el desamparo,
bajo el peso de los astros.
El feto adulto sin almohadas de placenta,
herido en la patada indiscriminada
de una naturaleza perra
que descompone a sus abortos
para alimentar a más abortos
y seguir pateándolos
por si cae alguno a un espino
que atraviese el nervio de una nueva impotencia.
Hoy no alcanzo a agarrarme el vacío
que engendra tu presencia etérea,
el destrozo del elaborado entumecimiento,
el alarido en el silencio de los dedos,
la conversación de la sangre en los ojos
que desconoce su destino.
Hoy no alcanzo a mentirme el aire en los pulmones,
la deuda de la carne necrosada en el sueño,
la afilada nitidez de la ausencia humana
a la distancia de un aliento.
Yo no quería esto
y lo siento
pero hoy te prohíbo mis versos.
Álvaro del Prado
Madrid, 15 de septiembre de 2015
desintegrándose en todos los umbrales del universo,
a la distancia de un aliento,
es el humano
que se abraza a sus mutilaciones congénitas,
acurrucado en su refugio de recortes,
de restos de naufragio,
agujeros en la desnudez,
tachones en el desamparo,
bajo el peso de los astros.
El feto adulto sin almohadas de placenta,
herido en la patada indiscriminada
de una naturaleza perra
que descompone a sus abortos
para alimentar a más abortos
y seguir pateándolos
por si cae alguno a un espino
que atraviese el nervio de una nueva impotencia.
Hoy no alcanzo a agarrarme el vacío
que engendra tu presencia etérea,
el destrozo del elaborado entumecimiento,
el alarido en el silencio de los dedos,
la conversación de la sangre en los ojos
que desconoce su destino.
Hoy no alcanzo a mentirme el aire en los pulmones,
la deuda de la carne necrosada en el sueño,
la afilada nitidez de la ausencia humana
a la distancia de un aliento.
Yo no quería esto
y lo siento
pero hoy te prohíbo mis versos.
Álvaro del Prado
Madrid, 15 de septiembre de 2015
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