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Hoy, todo es así

Luis Prieto

Moderador Global
Miembro del equipo
Moderador Global
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
 
Ahhh XD!!! que belleza!!! Aunque el poema lleva dejos de nostalgia el amor en uno de los corazones jamás se dará por vencido y nunca dirá ese adiós que hoy le ha partido el alma. Un inmenso placer disfrutar de tan exquisita poesía, Luis, reciba mi más sincera felicitación y saludo.
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis

Luis, destilas nostalgia como un manantial suave y sereno. Hermosos versos que lloran el amor que se niega a morir en un solo corazón, a decir un adiós al otro que ya partió tomo otro destino.
Todo un placer disfrutar este derroche de imágenes nostálgicas. Mi saludo y admiración quedan contigo.
 
Encanto de poema, viene a la mente uno mío; lo que no pudo ser

Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
 
La nostalgia se apodera de los versos, que le cantan a aquello que podía haber sido y no pudo ser, porque un encuentro necesita de dos voluntades. Bellísimo poema !! Felicitaciones por este estupendo y mágico trabajo !! Un abrazo, compañero de letras.

Muchas gracias Miguel por acercarte a estas letras dejando tu certero comentario.
Un fuerte abrazo y feliz día Miguel.
 
Ahhh XD!!! que belleza!!! Aunque el poema lleva dejos de nostalgia el amor en uno de los corazones jamás se dará por vencido y nunca dirá ese adiós que hoy le ha partido el alma. Un inmenso placer disfrutar de tan exquisita poesía, Luis, reciba mi más sincera felicitación y saludo.

Así es querido amigo, darse por vencido es muy difícil y más decir la palabra.
Me alegra y halaga en demasía que le hayan gustado estas nostálgicas letras.
Reciba mi saludo y afectuoso abrazo estimado Daniel.
 
Luis, destilas nostalgia como un manantial suave y sereno. Hermosos versos que lloran el amor que se niega a morir en un solo corazón, a decir un adiós al otro que ya partió tomo otro destino.
Todo un placer disfrutar este derroche de imágenes nostálgicas. Mi saludo y admiración quedan contigo.

Decir adiós cuesta mucho aunque el otro emprenderá su camino.
Muchas gracias querida amiga por acercarte.
Recibe un abrazo fuerte que ya va en tu busca.
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
Bello y melancólico poema , en tu línea de escritura sensible y preciosista, me ha gustado amigo Luis. Un abrazo. Paco.
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

L



Generosidad extrema en la entrega de tus sentimientos deshechos en versos.
Hay momentos circunstanciales en la vida que cuesta asimilar lo que el destino nos depara.
Cuando la resolución de un futuro está en manos de dos, si tan solo uno decide romper, el otro se queda anclado en ese pasado que su más bello presente pudo ser.
Aferrarse a la esperanza es el último cartucho del cazador de felicidad, más ignorando, que cuando esta se pierde, es cuando en verdad comienza a caminar en favor de ella, libre de soportar un edificio sin cimientos cuyo peso soportaba tan solo su corazón.
Un gusto acompañar en tan expléndido versar.
Alegre paz te llegue querido Luis.
Vidal
 
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Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
Ayyy Luís, qué versos más profundos y bellos, late el sentimiento con un halo de melancolía y de nostalgia, el amor, cual blanca paloma revolotea por tu cielo de limpio azul, sosegado en el recuerdo y esperanzado en un nuevo amanecer que dé lugar a tonalidades de ilusión... Bellísimas las imágenes y metáforas que empleas, son delicadas y sensibles a no poder más. Me ha encantado leerte, mi querido Escudero, siempre me encanta. Besazos con mucho cariño y para que sobren siempre de los siempres.....muáááááacksss....
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
Haces una comparación de los amantes estraños sin juntarse con el sol y la luna que me encanta, todo el poema es maravilloso cuando el decir es como una conclusión que deja un absurdo adiós, siempre un gusto disfrutar de tu talento. Recibe un gran abrazo afectuoso para toda la semana amigo Luis.
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis

Tan triste como bella esta reflexión poética sobre los amantes que se siguen sin hablarse, nunca más alejados podrán estar y tampoco más cercanos... me ha gustado mucho, sobre todo la última estrofa. Me deja un suspiro en el alma y una cierta melancolía en el corazón. Excelente trabajo, mi querido Luis, mi gentil Hidalgo, un bellísimo poema del alma. Recibe besos desde las Américas, muchos...
 
Ayyy Luís, qué versos más profundos y bellos, late el sentimiento con un halo de melancolía y de nostalgia, el amor, cual blanca paloma revolotea por tu cielo de limpio azul, sosegado en el recuerdo y esperanzado en un nuevo amanecer que dé lugar a tonalidades de ilusión... Bellísimas las imágenes y metáforas que empleas, son delicadas y sensibles a no poder más. Me ha encantado leerte, mi querido Escudero, siempre me encanta. Besazos con mucho cariño y para que sobren siempre de los siempres.....muáááááacksss....

Mi dulce poetisa Isabel, qué belleza de letras dejas en esta nostalgia en donde la palabra en cuestión no desea ser pronunciada por ese pequeño halo de esperanza que nunca ha de perderse aunque sea una espera vana.
Muchas gracias mi querida bella Dulcinea por acercarte con tu sin igual dulzura. Besazos muchos y abrazos largos aunque haga calor.
Muakkkkksssss
 
Haces una comparación de los amantes estraños sin juntarse con el sol y la luna que me encanta, todo el poema es maravilloso cuando el decir es como una conclusión que deja un absurdo adiós, siempre un gusto disfrutar de tu talento. Recibe un gran abrazo afectuoso para toda la semana amigo Luis.

Me alegra en demasía que te hayan gustado estas letras en donde la metáfora de los extraños amantes la escribí tal cual miré al sol de la tarde.
Muchas gracias mi buena amiga Nancy por acercarte dejando bellas y muy gratas palabras.
Te mando un cálido y afectuoso saludo y abrazo pleno de amistad.
 
Tan triste como bella esta reflexión poética sobre los amantes que se siguen sin hablarse, nunca más alejados podrán estar y tampoco más cercanos... me ha gustado mucho, sobre todo la última estrofa. Me deja un suspiro en el alma y una cierta melancolía en el corazón. Excelente trabajo, mi querido Luis, mi gentil Hidalgo, un bellísimo poema del alma. Recibe besos desde las Américas, muchos...

Ese momento de extraños amantes del sol y la luna fueron añadidos según vi el sol de la tarde, una metáfora imperecedera para estos astros.
Me alegra mucho que te hayan gustado mi dulce Dama...
"Mas no es menester que le diga al suyo corazón que despiértese de la melancolía y viva pues en honda alegría."
Muchos besos y abrazos partiendo en alas del viento hacia mi dulce Dama.
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
La nostalgia que anida en ese reproche frente a lo que pudo ser.
los recuerdos no acaban y vaticinan un rincon de soledad que
roza con las sensaciones tristes. bella obra, llena de notas
perdidas y siempre recreadas. felicidades. luzyabsenta
 
Hoy, todo es así

Luce el azul en la mañana,
sí, azul el cielo,
sin gasas blancas que opaquen
el despertar del dorado.
Sí, de azul indudable,
de un azul de verano,
con fulgores y aromas inefables,
lejos, muy lejos
de lo cotidiano.

Cual llama de una vela prendida,
luce y danza la campiña
al compás de la tibia brisa
en libre albedrío,
y el río en su peregrinaje,
corriendo, saltando,
no se qué música lanza
mientras golondrinas
trazan ráfagas negras por el aire
sin posarse en ramas.

Todo es así, aquí,
todo es nostalgia y melodía,
así despierta el día
y así se acuesta;
el sol por un lado,
la luna por otro,
sin hablarse,
- ¡qué extraños amantes!
como si no quisieran separarse,
con un adiós que nunca llega.-

¡Qué extraño es todo
y cómo me recuerda todo
a tu adiós,
porque así lo quisiste,
porque tenía que ser así,
a tu manera,
no a la de los dos!

Los pasos que dímos sobre la arena,
tus pasos y los míos,
hoy los llamo ¡tiempo!
porque con el tiempo,
tu quisiste que aquella verdad,
- a penas te conocía -
solo fuera la huella de un fulgor
que cegaba y que hoy muestra
la realidad.

Revivir cuando nos embarcamos
juntos en una larga travesía,
- sobre una barca sin remos -
aquella gélida tarde de noviembre
al instante en que mandaba el ocaso,
es separarse con más dolor
y las lágrimas que me guardo,
dirían el adiós que tanto, tanto
me cuesta decir.

Busqué tu palabra,
como la ola busca la orilla
para descansar,
busqué tu agua,
como la tierra necesita la lluvia,
el fulgor de tu mirada, iluminando nuestro camino...
pero al amanecer,
aquello que anduvimos,
quedó perdido
en algún lugar de este mundo
porque así lo quisiste,
a tu manera.

Hay una paloma blanca,
blanca como la nieve
esparciendo sus alas por el día,
por la noche,
ciñéndose sobre ti,
sobre mí, sobre los dos,
aireando la esperanza
con el ansia de un corazón
que no vive por salvar
dos corazones.

Y son sus alas,
las que mantienen
este corazón triste y loco
alejado de la palabra,
que ya no sabe si te amó mucho
o te amó poco
pero si sabe que tu calor,
nunca llegó a abrigarle.

Hoy, todo es así,
porque tu lo quisiste,
como el sol y la luna
contemplándose sin juntarse
- ¡qué extraños amantes! -
en un adiós que nunca llega,
aunque tú, lo dijeras a tu manera
y yo no.

Luis
Muy hermoso tu poema Luis, tu melancolía traza bellas líneas que conmueven al leerlas. Un fuerte abrazo amigo.
 
La nostalgia que anida en ese reproche frente a lo que pudo ser.
los recuerdos no acaban y vaticinan un rincon de soledad que
roza con las sensaciones tristes. bella obra, llena de notas
perdidas y siempre recreadas. felicidades. luzyabsenta

Certeras letras dejas estimado amigo ante este vaticinio de soledad.
Muchas gracias por tu gran presencia Luzyabsenta.
Mis saludos cordiales y fraternal abrazo
 

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