Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy, me he perdido. Hoy he perdido, extraviado, tres niñas en el camino. Tienen esas niñas el mirar dulce, los ojos claros. Tienden las manos, pequeñas y suaves, buscando donde asirse; pidiendo otra mano grande y fuerte que las acompañe por la vida. Un paseo entre el amor y la muerte.
A veces, las más pequeñas, se fatigan y hay que cogerlas en brazos; mira la mayor, deseosa de ser, también ella, así llevada y se calla, consciente de ese par de años de diferencia, que hacen que la consideremos grande, algunas ocasiones, ¡tan grande!...
Esperan, con ilusión en la mirada, una caricia, un beso, un abrazo, un juego, una simple palmada. ¡Cómo me arrepiento ahora de los momentos en que han recibido una voz injusta, en vez del mimo que reclamaban!¡Cómo guardan ahora memoria mis manos de las caricias entregadas! ¡Qué vacíos los brazos que las abrazaban!
Hoy las he perdido en un recodo del sendero. Otra mano las lleva. Otra palabra, de mí las aparta. Queda, eso sí, mío para siempre, irrenunciable, su recuerdo prendido en cada rincón, en cada imagen, en cada verso: Siempre niñas en mi corazón, sujetas, por cariño, a mi ser entero.
Hoy, me he perdido.
A veces, las más pequeñas, se fatigan y hay que cogerlas en brazos; mira la mayor, deseosa de ser, también ella, así llevada y se calla, consciente de ese par de años de diferencia, que hacen que la consideremos grande, algunas ocasiones, ¡tan grande!...
Esperan, con ilusión en la mirada, una caricia, un beso, un abrazo, un juego, una simple palmada. ¡Cómo me arrepiento ahora de los momentos en que han recibido una voz injusta, en vez del mimo que reclamaban!¡Cómo guardan ahora memoria mis manos de las caricias entregadas! ¡Qué vacíos los brazos que las abrazaban!
Hoy las he perdido en un recodo del sendero. Otra mano las lleva. Otra palabra, de mí las aparta. Queda, eso sí, mío para siempre, irrenunciable, su recuerdo prendido en cada rincón, en cada imagen, en cada verso: Siempre niñas en mi corazón, sujetas, por cariño, a mi ser entero.
Hoy, me he perdido.
Última edición: