He pasado de vivir,
de existir,
y aun mas de sentir
el fuego se apago,
el letargo sombrío... permaneció
y ni de tus besos el recuerdo,
ni las caricias revividas en mis sueños,
ni las dulces palabras fugaces de tu lengua
pudieron rescatarme del vacío
el día es noche
y la noche aun más fría y oscura,
las estaciones son las mismas grises,
la llama es azul y hiela el alma
y las miradas trastornan la realidad
imposible se ha vuelta actuar
manipular mi cuerpo es desvariar,
mi mente se tuerce con brusquedad,
las señales no logran encajar
y el torso encadena la presión
"vida" perdió la sintonía,
fuera de tempo, de ritmo
impidiéndome respirar...
Ya no oigo las olas de tu llegada
y la amarga espera me vuelve arena,
aquella playa que recorres
para jamás volver de este lado.