ropittella
Poeta veterana en el Portal
¿Me esperas? Dime, por favor
o por casualidad ¿Me esperas?
¿A cuántos pasos de mis mañanas rojas?
¿A cuántas curvas de mi esperanza cansina?
¿En qué recodo de la rosa mustia?
Nosotros nos habíamos agotado
de los cuervos trajeados diurnos,
de los blancos escándalos de la noche
y las convencionales sinalefas políticas,
queríamos sueños para recordar,
queríamos una vida fantasiosa.
¿Me esperas ahora? ¿Cuántas veces
en el instante que me conmueve?
¿Cuántas mariposas has contado en tu jardín
mientras tanto? Mientras tanto pienso
en contar las mentiras y las excusas
y me visto con la ropa azul que te gusta tanto,
pero descalza, me interesa sentir lo que piso.
Por este boquete miro el viaje
¿Me estarás esperando? No sé dónde estás
¿A cuántas olas de este mar, cuántas tormentas
nos dejarán más cerca? ¿Y el colibrí?
¿Cuántos de sus segundos por noventa veces
tendrá que aletear para buscarte?
¿Me acompañarán estas palomas,
y vendrán con una rama de tu olivo en el pico,
cuántas palabras habrá en el camarote?
¿Cuántos camarotes habrá en el barco que no veo?
¡Ah, la matemática! Señora de la lógica,
señuelo del tiempo disfrazado de números,
nunca podrá medir la distancia
entre dos almas condenadas a la pérdida.
Sin embargo y sin embargo del camino
la desafiaré, no moriré en el intento
no sé dónde, no me ahogaré en él
con mi miedo atroz, o sí, o sí, pero:
¿qué importa? Solo una pregunta
que empuja hacia este abismo de pájaros,
cielos y aguas grises, quizás me esperes
en el fondo de todo como una gran respuesta.
O no.
o por casualidad ¿Me esperas?
¿A cuántos pasos de mis mañanas rojas?
¿A cuántas curvas de mi esperanza cansina?
¿En qué recodo de la rosa mustia?
Nosotros nos habíamos agotado
de los cuervos trajeados diurnos,
de los blancos escándalos de la noche
y las convencionales sinalefas políticas,
queríamos sueños para recordar,
queríamos una vida fantasiosa.
¿Me esperas ahora? ¿Cuántas veces
en el instante que me conmueve?
¿Cuántas mariposas has contado en tu jardín
mientras tanto? Mientras tanto pienso
en contar las mentiras y las excusas
y me visto con la ropa azul que te gusta tanto,
pero descalza, me interesa sentir lo que piso.
Por este boquete miro el viaje
¿Me estarás esperando? No sé dónde estás
¿A cuántas olas de este mar, cuántas tormentas
nos dejarán más cerca? ¿Y el colibrí?
¿Cuántos de sus segundos por noventa veces
tendrá que aletear para buscarte?
¿Me acompañarán estas palomas,
y vendrán con una rama de tu olivo en el pico,
cuántas palabras habrá en el camarote?
¿Cuántos camarotes habrá en el barco que no veo?
¡Ah, la matemática! Señora de la lógica,
señuelo del tiempo disfrazado de números,
nunca podrá medir la distancia
entre dos almas condenadas a la pérdida.
Sin embargo y sin embargo del camino
la desafiaré, no moriré en el intento
no sé dónde, no me ahogaré en él
con mi miedo atroz, o sí, o sí, pero:
¿qué importa? Solo una pregunta
que empuja hacia este abismo de pájaros,
cielos y aguas grises, quizás me esperes
en el fondo de todo como una gran respuesta.
O no.
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