José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los seres luminosos
pactan con una mirada.
Las estrellas son cómplices,
un guiño reboza de plenitud.
La luz refleja el patio
contiene las notas musicales,
pléyades de deseos.
El valle recibe sus cuerpos,
hay tensión en esa historia.
Regresa y la distancia desaparece,
un guiño basta,
y otra vez retoza en el valle.
Con el piano de la memoria
absortos en silencio se estrechan.
El viento y el silencio son cómplices
y son testigos de la urgencia.
La vibración escrita en el silencio,
es la leña de mi vida, caos y armonía.
En el aire crispa la ventura.
El incienso de nuestras presencias
nunca se desvanece.
pactan con una mirada.
Las estrellas son cómplices,
un guiño reboza de plenitud.
La luz refleja el patio
contiene las notas musicales,
pléyades de deseos.
El valle recibe sus cuerpos,
hay tensión en esa historia.
Regresa y la distancia desaparece,
un guiño basta,
y otra vez retoza en el valle.
Con el piano de la memoria
absortos en silencio se estrechan.
El viento y el silencio son cómplices
y son testigos de la urgencia.
La vibración escrita en el silencio,
es la leña de mi vida, caos y armonía.
En el aire crispa la ventura.
El incienso de nuestras presencias
nunca se desvanece.