S.E. Avilés
Poeta Novato
Tus palabras se oyeron lejanas,
una loza cayó en mi corazón.
Por decirte “quédate” moría de ganas,
de dolor casi pierdo la razón.
No entendí lo que pasaba,
no entendía nada.
Mil preguntas se agolpaban,
mi cabeza vueltas daba.
Mi corazón pertenece a otra,
dijiste sin dudar.
Mis ilusiones se derrumbaron,
no podía ni llorar.
Por qué no me miraste?
Por qué te alejabas?
Por qué no me elegiste?
Por qué no me amabas?
En qué me equivoqué?
Qué me faltó?
En qué fallé?
Qué fue lo que ella te dio?
Preguntas sin respuesta,
Incógnitas sin descifrar.
Enigmas no resueltos,
Misterios sin aclarar.
Sólo quedan los lamentos,
las dudas, los continuos recuerdos.
El sufrimiento, la angustia,
el amor… y el inmenso deseo.
una loza cayó en mi corazón.
Por decirte “quédate” moría de ganas,
de dolor casi pierdo la razón.
No entendí lo que pasaba,
no entendía nada.
Mil preguntas se agolpaban,
mi cabeza vueltas daba.
Mi corazón pertenece a otra,
dijiste sin dudar.
Mis ilusiones se derrumbaron,
no podía ni llorar.
Por qué no me miraste?
Por qué te alejabas?
Por qué no me elegiste?
Por qué no me amabas?
En qué me equivoqué?
Qué me faltó?
En qué fallé?
Qué fue lo que ella te dio?
Preguntas sin respuesta,
Incógnitas sin descifrar.
Enigmas no resueltos,
Misterios sin aclarar.
Sólo quedan los lamentos,
las dudas, los continuos recuerdos.
El sufrimiento, la angustia,
el amor… y el inmenso deseo.