Indulgente

Morgan H.Yabar

Poeta que considera el portal su segunda casa


¿Sabes corazón, cuán indulgente es el alma?
Revolotea entre esa balanza que nunca para,
y de vez en vez, te hace probar la miel.

En ese oscilar constante, me veo
con mis ojos de desiertos; y recorro
esa nostalgia de belleza, de escombro.

La llamo sin nombres, le acaricio
sabiendo que siembro en el jardín más pleno de los muertos…

Soy el Señor
Y ella, es ella.​
 
Última edición:
¿sabes corazón, cual indulgente es el alma?
Revolotea entre esa balanza que nunca para y de vez en vez
Te hace probar la miel.
En ese oscilar constante,
me veo, con mis ojos de desiertos
Y recorro esa nostalgia de belleza de escombro.
La llamo sin nombres, le acaricio sabiendo que siembro
en el jardín más pleno de los muertos…
Soy el Señor
Y ella, es ella
Una profunda y esencial poesía, desde el centro del alma.
Me gustó el cierre.

Saludos
 
¿Sabes corazón, cuán indulgente, es el alma?
Revolotea entre esa balanza que nunca para y de vez en vez,
te hace probar la miel.

En ese oscilar constante,
me veo, con mis ojos de desiertos
y recorro esa nostalgia de belleza, de escombro.

La llamo sin nombres, le acaricio sabiendo que siembro en el jardín más pleno de los muertos…
Soy el Señor
Y ella, es ella

Qué profundo y bello en su tremenda sensibilidad, con ese "mis ojos de desiertos" es este escrito. "Indulgencia" otra palabra que me parece tan inquietante, -como otro don, el ser capaz de perdonar, comprender y ser benigno, que a su vez me provoca pensar en otra pregunta: ¿Quién es o será realmente indulgente, el alma, el corazón o acaso ambos? Resquebraja esa nostalgia, expone su fragilidad "siembro en el jardín más pleno de los muertos...
Soy el Señor,
Y ella, es ella."
Gracias por compartir tu Arte Profundo, Apreciado Poeta @Sasha. Ha sido un placer la lectura de tus líneas. Reitero mi admiración y mi saludo afectuoso, aunado a mis mejores deseos siempre, en todo, para ti
֎
 
Qué profundo y bello en su tremenda sensibilidad, con ese "mis ojos de desiertos" es este escrito. "Indulgencia" otra palabra que me parece tan inquietante, -como otro don, el ser capaz de perdonar, comprender y ser benigno, que a su vez me provoca pensar en otra pregunta: ¿Quién es o será realmente indulgente, el alma, el corazón o acaso ambos? Resquebraja esa nostalgia, expone su fragilidad "siembro en el jardín más pleno de los muertos...
Soy el Señor,
Y ella, es ella."
Gracias por compartir tu Arte Profundo, Apreciado Poeta @Sasha. Ha sido un placer la lectura de tus líneas. Reitero mi admiración y mi saludo afectuoso, aunado a mis mejores deseos siempre, en todo, para ti
֎

Siempre es un placer tu bella presencia y comentar.

Saludos poeta.
 
¿sabes corazón, cual indulgente es el alma?
Revolotea entre esa balanza que nunca para y de vez en vez
Te hace probar la miel.
En ese oscilar constante,
me veo, con mis ojos de desiertos
Y recorro esa nostalgia de belleza de escombro.
La llamo sin nombres, le acaricio sabiendo que siembro
en el jardín más pleno de los muertos…
Soy el Señor
Y ella, es ella
En un jardín de muertos el líquen, el musgo, los hongos y los ojos vivos con que los miras son la maravilla. Si los cierras, Ella es más tú que tú mismo porque está en todas partes.
Eres el Señor, pero me niego a llamarte Don Sasha, ja, ja. Te seguiré llamando amigo, amigo.
Va el abrazo.
 
En un jardín de muertos el líquen, el musgo, los hongos y los ojos vivos con que los miras son la maravilla. Si los cierras, Ella es más tú que tú mismo porque está en todas partes.
Eres el Señor, pero me niego a llamarte Don Sasha, ja, ja. Te seguiré llamando amigo, amigo.
Va el abrazo.

Gracias amigo Pedro, es para mi un lujo que asi, me consideres.
un abrazo.
 
¿sabes corazón, cual indulgente es el alma?
Revolotea entre esa balanza que nunca para y de vez en vez
Te hace probar la miel.
En ese oscilar constante,
me veo, con mis ojos de desiertos
Y recorro esa nostalgia de belleza de escombro.
La llamo sin nombres, le acaricio sabiendo que siembro
en el jardín más pleno de los muertos…
Soy el Señor
Y ella, es ella


Nada más reconfortante que sembrar donde sí creerán las flores.
La vida nos hace jardineros sabios si dejamos que nos instruya.
Fue un gusto leerte, que tengas días felices.
 
¿sabes corazón, cual indulgente es el alma?
Revolotea entre esa balanza que nunca para y de vez en vez
Te hace probar la miel.
En ese oscilar constante,
me veo, con mis ojos de desiertos
Y recorro esa nostalgia de belleza de escombro.
La llamo sin nombres, le acaricio sabiendo que siembro
en el jardín más pleno de los muertos…
Soy el Señor
Y ella, es ella
Ohhhhhh, que belleza de poema.

Felicidades y gracias por compartir tu arte.


Un abrazote!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba