jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
La insignificancia humana es una bofetada
en el rostro que tarde llega
un abaldón que arrambla
con llamas nuestras praderas
un espejo insondable del que corremos
casi sin darnos cuenta
una imperceptible tormenta
que estrangula nuestros velámenes
con relojes de arena
despertándonos , interpelándonos
colocándonos en el rincón exacto
en donde debió estar nuestras huellas :
del otro lado del umbral de la algazara
en la cuesta de las silentes piedras
en la explanada de las sombras
donde las campanas no resuenan
es el lugar de los pájaros mudos
de las cuerdas soñando con acordes de
sirenas
el de los pastizales aburridos
con las danzas circular de los planetas
el de los próceres encarcelados por el
mármol
que en las plazas rememoran sus proezas
bajo un tapete de orín cálido
damasquinado con cerveza
es el antro donde moran
las estrellas olvidadas por el poeta .
Allí todos se arrastran
en orgías plañideras
aguardando que nuestros ojos
se vuelvan una puerta .
¿Con qué propósito nuestras costas
dormidas arrostra ?
¿Para tamizar tal vez nuestras urgencias
prensándonos con lujuria hasta nuestra
esencia
decantando nuestros ánimos grises y verdes
de inconsistencia ?
Se desvanecerán antes los párpados
con la premura que el ocaso apaga
en el agua su incandescencia
todo se doblega frente al tiempo
los dolores y las pérdidas
las sonrisas y tristezas
las traiciones y apariencias
e incluso la muerte es sepultada
cuando la tierra es desnudada por su lengua .
Una montaña que pende de los hombros
una alforja de promesas
que pesa mucho mas de lo que vale
que vale mucho menos que la indiferencia .
Es el esfuerzo por colapasar con gritos el
universo
esperando algún día las respuestas
¿ Por qué la resistencia de ser ayer ?
¿ Por qué la negación de ser un impasible testigo ?
¿Por qué no ser solamente la piedrecilla
que se hunde en el agua
expirando sus vítores
llevados por los anillos al infinito ?
¿Por qué intentar unir los cristales desgaritados
que no pudieron acaldar los siglos
ni las guerras , ni los mártires
ni las madres hacendosas
ni la inmaculada sonrisas de los niños ?
¿ Por qué no solamente deambular como
brozas en el viento
respirando con el alma de los ríos ?
Dinamitando diques , abriendo las ventanas
desnudándonos de las modas y soltando los
hilos ?
Mirar hacia otra parte , convertirnos en vacío
¡ Llegar ! ¿ Adonde ?
Aún cuando lo hagamos
no será mas que el principio .
en el rostro que tarde llega
un abaldón que arrambla
con llamas nuestras praderas
un espejo insondable del que corremos
casi sin darnos cuenta
una imperceptible tormenta
que estrangula nuestros velámenes
con relojes de arena
despertándonos , interpelándonos
colocándonos en el rincón exacto
en donde debió estar nuestras huellas :
del otro lado del umbral de la algazara
en la cuesta de las silentes piedras
en la explanada de las sombras
donde las campanas no resuenan
es el lugar de los pájaros mudos
de las cuerdas soñando con acordes de
sirenas
el de los pastizales aburridos
con las danzas circular de los planetas
el de los próceres encarcelados por el
mármol
que en las plazas rememoran sus proezas
bajo un tapete de orín cálido
damasquinado con cerveza
es el antro donde moran
las estrellas olvidadas por el poeta .
Allí todos se arrastran
en orgías plañideras
aguardando que nuestros ojos
se vuelvan una puerta .
¿Con qué propósito nuestras costas
dormidas arrostra ?
¿Para tamizar tal vez nuestras urgencias
prensándonos con lujuria hasta nuestra
esencia
decantando nuestros ánimos grises y verdes
de inconsistencia ?
Se desvanecerán antes los párpados
con la premura que el ocaso apaga
en el agua su incandescencia
todo se doblega frente al tiempo
los dolores y las pérdidas
las sonrisas y tristezas
las traiciones y apariencias
e incluso la muerte es sepultada
cuando la tierra es desnudada por su lengua .
Una montaña que pende de los hombros
una alforja de promesas
que pesa mucho mas de lo que vale
que vale mucho menos que la indiferencia .
Es el esfuerzo por colapasar con gritos el
universo
esperando algún día las respuestas
¿ Por qué la resistencia de ser ayer ?
¿ Por qué la negación de ser un impasible testigo ?
¿Por qué no ser solamente la piedrecilla
que se hunde en el agua
expirando sus vítores
llevados por los anillos al infinito ?
¿Por qué intentar unir los cristales desgaritados
que no pudieron acaldar los siglos
ni las guerras , ni los mártires
ni las madres hacendosas
ni la inmaculada sonrisas de los niños ?
¿ Por qué no solamente deambular como
brozas en el viento
respirando con el alma de los ríos ?
Dinamitando diques , abriendo las ventanas
desnudándonos de las modas y soltando los
hilos ?
Mirar hacia otra parte , convertirnos en vacío
¡ Llegar ! ¿ Adonde ?
Aún cuando lo hagamos
no será mas que el principio .
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