claudiorbatisti
claudiorbatisti
El ojo se detiene con la mano
del tiempo, tiesa mira al horizonte;
la voz es una jaula del suponte
que ahoga las palabras del pagano.
La estrella madre colma al soberano
del techo inmenso casi demandante;
el ser es el perderse en el instante
de nuestro deambular infrahumano.
Se mueve vigorosa la diatriba
fugaz en el espacio de la lengua,
el labio se entreabre y no se cierra.
Instante en que separa al que conciba
a un ser solo abatido que no mengua,
en esta brisa densa, que lo encierra.
Claudio Batisti