Antares
Poeta adicto al portal
Que temprano llaman a mi corazón. Hola, pasa amiga Tristeza, ¿te pongo un café?. Veo que esta vez vienes con equipaje, auguro que me acompañarás durante largo tiempo.
Despues de acomodarte en ese lugar de mi mente, dónde tu sabes que puedes sacar las penas de tu maleta, y colocarlas cual vestuario en un armario, decido que lo mejor es que te sientas cómoda.
Despego las sábanas de mi cuerpo como quien se quita un traje de neopreno, la pereza me invade a unos niveles exagerados. Hago el esfuerzo del día, intento desintegrar todos los pensamientos que como una bomba teledirigida, estallan en mi cabeza.
El sonido de una sirena, me avisa de la llegada de un nuevo bombardeo, comienzan a entumecerse mis músculos, me vuelvo pequeña, hecha un ovillo....y llegaste y llamaste a mi puerta, te volviste a quedar...
¿Por qué amiga Tristeza, no te pago unas vacaciones en las Antípodas y te olvidas de mí?
Despues de acomodarte en ese lugar de mi mente, dónde tu sabes que puedes sacar las penas de tu maleta, y colocarlas cual vestuario en un armario, decido que lo mejor es que te sientas cómoda.
Despego las sábanas de mi cuerpo como quien se quita un traje de neopreno, la pereza me invade a unos niveles exagerados. Hago el esfuerzo del día, intento desintegrar todos los pensamientos que como una bomba teledirigida, estallan en mi cabeza.
El sonido de una sirena, me avisa de la llegada de un nuevo bombardeo, comienzan a entumecerse mis músculos, me vuelvo pequeña, hecha un ovillo....y llegaste y llamaste a mi puerta, te volviste a quedar...
¿Por qué amiga Tristeza, no te pago unas vacaciones en las Antípodas y te olvidas de mí?