Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Yo me lo digo todo aunque no quiera.
Da igual que te adorara o no lo hiciera.
Es lo que tiene, te endioso, tú me endiosas.
Valoro las pequeñas cosas.
Incluso las oscuras.
Lo que dicen los curas.
Lo que dicen los charlatanes.
Pero puedes perderte entre mis ademanes.
Es el desamor.
El querer o el desaire dan sopor.
Casi tanto que abuso de la gloria.
Debería partirla en miles de millones de pedazos.
Mi historia.
El eterno dilema.
El estilo que quema.
Son mis trazos.
Soy soltero, no iluso.
El dinero, el abuso.
Profesor, catedrático.
Escritor, matemático.
Yo en lo alto.
Sin ningún sobresalto.
He visto cómo roban mis ideas.
Será que aunque te ofusquen te las creas.
Como Dios creó al hombre.
Jamás conseguirás que Yo me asombre.
Tengo más experiencias raras
que un outlet taras.
Ni la casualidad existe,
ni puedes conseguir que todo suene a chiste.
“Si me hablo a Mí mismo
no necesito boca.
No soy un espejismo
ni algo que te coloca.
Pero hago que el abismo
tome forma de roca.”
Da igual que te adorara o no lo hiciera.
Es lo que tiene, te endioso, tú me endiosas.
Valoro las pequeñas cosas.
Incluso las oscuras.
Lo que dicen los curas.
Lo que dicen los charlatanes.
Pero puedes perderte entre mis ademanes.
Es el desamor.
El querer o el desaire dan sopor.
Casi tanto que abuso de la gloria.
Debería partirla en miles de millones de pedazos.
Mi historia.
El eterno dilema.
El estilo que quema.
Son mis trazos.
Soy soltero, no iluso.
El dinero, el abuso.
Profesor, catedrático.
Escritor, matemático.
Yo en lo alto.
Sin ningún sobresalto.
He visto cómo roban mis ideas.
Será que aunque te ofusquen te las creas.
Como Dios creó al hombre.
Jamás conseguirás que Yo me asombre.
Tengo más experiencias raras
que un outlet taras.
Ni la casualidad existe,
ni puedes conseguir que todo suene a chiste.
“Si me hablo a Mí mismo
no necesito boca.
No soy un espejismo
ni algo que te coloca.
Pero hago que el abismo
tome forma de roca.”