charlie ía
tru váyolens
matar judíos
probablemente no sea diferente
a arrojar a jezabel
desde la ventana del hotel barato donde la han llevado
tras molerla a palos sin que nadie la escuche.
quizás no sea diferente
a matar negros o chinos,
o a aniquilar mexicanos cerca de la frontera.
a deshacerse de los pobres con un bate de béis
o si tenemos el bolsillo, con un dron no tripulado.
pero eso pasa todos los días
y
ni dios
pone el grito en el cielo
por las putas asesinadas por el hijodelaGranPuta
que se ha cruzado por su camino
durante la más larga de las noches.
ni por los negros chinos mexicanos pobres muertos:
no hay museos del holocausto subsahariano
ni museos de la tragedia rural eishan
ni museos del martirio
mexicano en alguna esquina de los ángeles,
y mucho menos
museos del holocausto menos pudiente.
donde podamos ir a beber guaro barato
bajo un palo de mango
viendo a los búfalos pastar
junto a su ridícula ribera: allí
donde se ponga un sol mucho
más limpio
para nuestras caras.
allí donde las heridas de las manos
apesten cada día,
cada día un poco menos.
quizás hagan falta
más inversores de guol estrit
entre los negros y mexicanos románticos
así como entre todos los demás temerarios
de los assholes countries
para que podamos aserrar hasta el último palo de mango
que nos quede.
montar allí nuestros museos limpios,
de soles más afortunados.
beber whisky de la mano desnuda
de jezabel
comiéndole el canalillo con los ojos,
junto a una fotografía a gran resolución
de algún negro intentando cruzar el mar.
invitarla a volar en concorde
durante la más larga
de sus noches en vela.
probablemente no sea diferente
a arrojar a jezabel
desde la ventana del hotel barato donde la han llevado
tras molerla a palos sin que nadie la escuche.
quizás no sea diferente
a matar negros o chinos,
o a aniquilar mexicanos cerca de la frontera.
a deshacerse de los pobres con un bate de béis
o si tenemos el bolsillo, con un dron no tripulado.
pero eso pasa todos los días
y
ni dios
pone el grito en el cielo
por las putas asesinadas por el hijodelaGranPuta
que se ha cruzado por su camino
durante la más larga de las noches.
ni por los negros chinos mexicanos pobres muertos:
no hay museos del holocausto subsahariano
ni museos de la tragedia rural eishan
ni museos del martirio
mexicano en alguna esquina de los ángeles,
y mucho menos
museos del holocausto menos pudiente.
donde podamos ir a beber guaro barato
bajo un palo de mango
viendo a los búfalos pastar
junto a su ridícula ribera: allí
donde se ponga un sol mucho
más limpio
para nuestras caras.
allí donde las heridas de las manos
apesten cada día,
cada día un poco menos.
quizás hagan falta
más inversores de guol estrit
entre los negros y mexicanos románticos
así como entre todos los demás temerarios
de los assholes countries
para que podamos aserrar hasta el último palo de mango
que nos quede.
montar allí nuestros museos limpios,
de soles más afortunados.
beber whisky de la mano desnuda
de jezabel
comiéndole el canalillo con los ojos,
junto a una fotografía a gran resolución
de algún negro intentando cruzar el mar.
invitarla a volar en concorde
durante la más larga
de sus noches en vela.
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