Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
No hay objeto de deseo
yo ya no puedo cantar.
Cuando las palabras veo
se quedan en su lugar.
Me ignoran y con fastidio
ellas cambian su mirar,
simulan que no me han visto
y se ponen a silbar.
Yo les sonrío anhelante,
cariño les quiero dar,
pero me evaden silentes
y se cambian de lugar.
No sé cómo es que ellas saben
que ya no puedo cantar
y les aburre este juego,
juego de nunca acabar.
Cuando las palabras veo
se quedan en su lugar.
Me ignoran y con fastidio
ellas cambian su mirar,
simulan que no me han visto
y se ponen a silbar.
Yo les sonrío anhelante,
cariño les quiero dar,
pero me evaden silentes
y se cambian de lugar.
No sé cómo es que ellas saben
que ya no puedo cantar
y les aburre este juego,
juego de nunca acabar.