Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
La bandera del lugar donde yo vivo,
ondea en lo alto, a veces ufana,
-a veces-, al arbitrio del viento,
como hoja seca, -sin destino-,
en manos de mercaderes
que la venden en trozos, a girones
por el camino...
-Cerca de las Lomas de Padierna,
allá donde la Batalla se perdió
por el envío de Antonio López:
Balas de cañones
del calibre de sus traiciones...-
Esa bandera,
que guarda el secreto
de la grandeza de mis ancestros
-De América-, indios:
La eterna lucha
del Bien contra el Mal
en un mismo sitio...
Esa bandera
es la bandera
de mi destino...
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