Alberto Polanco
Poeta recién llegado
La ciudad de las algas...
Una sirena con tacones
en un enjambre de oro,
aparca sus caballitos
y retoca sus labios rojos.
Bajo la lluvia de Casiopea,
en esta tarde sin rostro,
la luna que va de fiesta
se viste poquito a poco.
Los cangrejos llevan el ritmo
y los corales barren el fondo,
con el vals de la marea
y su baile caprichoso.
En la orilla de cascabeles
derrapan los arroyos
de espuma muerta de miedo,
de luz preñada de agosto.
Y en la ciudad de las algas
el rey del tiempo vive sólo,
pintando el mundo con leyendas
de piratas...y tesoros.
Viendo atardecer junto al baile de la marea, sobre la ternura de la arena...Playa del silencio,Asturias.Un viernes de agosto de 2016.
Alberto Polanco.
Una sirena con tacones
en un enjambre de oro,
aparca sus caballitos
y retoca sus labios rojos.
Bajo la lluvia de Casiopea,
en esta tarde sin rostro,
la luna que va de fiesta
se viste poquito a poco.
Los cangrejos llevan el ritmo
y los corales barren el fondo,
con el vals de la marea
y su baile caprichoso.
En la orilla de cascabeles
derrapan los arroyos
de espuma muerta de miedo,
de luz preñada de agosto.
Y en la ciudad de las algas
el rey del tiempo vive sólo,
pintando el mundo con leyendas
de piratas...y tesoros.
Viendo atardecer junto al baile de la marea, sobre la ternura de la arena...Playa del silencio,Asturias.Un viernes de agosto de 2016.
Alberto Polanco.