Nat Guttlein
さん
Las oportunidades pasan frente a mí,
me miran con ojos ácidos y grises,
no piden permiso a la hora de instalarse en mis pensamientos.
Disimulo el rojo de mis ojos anunciando una lágrima,
el viento que golpea los árboles y hace bailar las hojas ríe,
las risas de mis amigos ya no las escucho,
sólo percibo tu mirada sobre mí,
tsunami de oscuridad y fiereza,
labios pincelados a la perfección,
cabello siempre en composé a tu barba,
no puedo siquiera sentir el mundo a mi alrededor que gira y gira.
Me miran las culpas de reojo,
los latidos son una bomba a punto de estallar,
sudadas las manos que te suplicaban.
Fuiste el primer paisaje soñado
y seguirás siendo el que seguiré pintando en cada uno de mis pensamientos,
los primeros que se cuelan en mi lujuria.
me miran con ojos ácidos y grises,
no piden permiso a la hora de instalarse en mis pensamientos.
Disimulo el rojo de mis ojos anunciando una lágrima,
el viento que golpea los árboles y hace bailar las hojas ríe,
las risas de mis amigos ya no las escucho,
sólo percibo tu mirada sobre mí,
tsunami de oscuridad y fiereza,
labios pincelados a la perfección,
cabello siempre en composé a tu barba,
no puedo siquiera sentir el mundo a mi alrededor que gira y gira.
Me miran las culpas de reojo,
los latidos son una bomba a punto de estallar,
sudadas las manos que te suplicaban.
Fuiste el primer paisaje soñado
y seguirás siendo el que seguiré pintando en cada uno de mis pensamientos,
los primeros que se cuelan en mi lujuria.