En el amanecer rojo purpura del sol
temprano en la mañana
se agitan los tallos suaves
del maíz amarillo dorado.
Si miras muy de cerca verás algo
entre el cultivo ondulante.
Es una anciana
enrrollada en su viejo abrigo.
Ella tiene una sonrisa en sus labios.
Su ropa está desgastada.
Los seres queridos que una vez conoció
uno por uno la han olvidado.
La mujer tiene una vida itinerante
elegida por sí misma,
para visitar aquellos lugares donde
ha querido ir toda su vida.
Ahora ella está en ese campo,
donde fué amada por primera vez.
Ella es libre y en casa y
su cuerpo ahora espera que el granjero la encuentre.
temprano en la mañana
se agitan los tallos suaves
del maíz amarillo dorado.
Si miras muy de cerca verás algo
entre el cultivo ondulante.
Es una anciana
enrrollada en su viejo abrigo.
Ella tiene una sonrisa en sus labios.
Su ropa está desgastada.
Los seres queridos que una vez conoció
uno por uno la han olvidado.
La mujer tiene una vida itinerante
elegida por sí misma,
para visitar aquellos lugares donde
ha querido ir toda su vida.
Ahora ella está en ese campo,
donde fué amada por primera vez.
Ella es libre y en casa y
su cuerpo ahora espera que el granjero la encuentre.