Bueno querida amiga, pues lo que has escrito es un tema que me ocupa constantemente. Es un tema, creo yo, de lo más importante. Ya me entero que fue escrito en la antesala de un consultorio, bueno, algunas cosas suelen ocurrir así, en el instante en que queda el espacio para pensar.
Aquí les llamamos "teléfonos celulares". Desde su nacimiento han sido dispositivos ostentosos, no lo digo solo por el tamaño que es sus inicios era casi un arma, un proyectil. Yo recuerdo esos "zapatos de niño" pegados al cachete de los "escogidos" usuarios. ¡Ay!... daba -cómo dicen- estatus. Se generalizó. Todo mundo quería un celular. En los restaurantes, el celularhablante pegaba gritos para ser visto por todos los comensales: "tiene celular", esperaban que dijeran. Lo más distinguido era para algunos personajes recibir una llamada tras otra para comer y hablar a la vez. Hombre o mujer, en el teléfono celular tenía un innegable signo de distinción. Bueno, llegó un tiempo en que la gente solicitó que se prohibiera el uso de los celulares en los restaurantes exclusivos. Ya no se podía charlar, los gritos del telefonodependiente predominaban. Esa época pasó.
Y tu tema se me hace de los más interesante y futurista además, porque hay seres humanos para los que el móvil es como un ojo, como un oído, como la lengua. Sin ellos la vida es inconcebible. Es parte de la humanidad del futuro. Tendrá que ver en las futuras mutaciones de la especie. Por ejemplo: los dedos llamados pulgares tendrán una mutación, se alargarán y tendrán funciones más allá de "la pinza", será un superdedo, como si fuera un solista virtuoso a la ejecución del piano. Los otros dedos de la mano serán menos hábiles, ésto pensado en función de la actividad que desarrollan cada grupo durante el día. Dos dedos pulgares enormes y los del cuerpo de la palma disminuidos. Lo veo con mis sobrinos y sobrinos nietos. Los nuevos modelos de teléfonos móviles privilegian el uso en sus tableros de los dedos pulgares, tanto los touch como los que tienen aún teclado que supongo pasarán a la historia en breve.
Hay algo, sin embargo que me hace pensar en que esto puede no ser así: el Chip.
La microtecnología está haciendo posible que el móvil sea invisible y tenga un uso independiente. Esto es: manejado por voz y no por tacto. El próximo paso puede ser integrar las funciones del móvil a las corrientes electro nerviosas del organismo, esto es: justamente sobre X nervio, para recoger los impulsos cerebrales para manipular mediante éstos las funciones del teléfono celular.
De esto te hablo porque tengo puesta la atención en esta tecnología. Tengo una parienta que padece Esclerosis Múltiple, y que está en espera de que un dispositivo externo pueda sustituir la función de su tejido nervioso irreversiblemente dañado, por una serie de conexiones tales como las usadas entre los módulos por los teléfonos celulares. Ya hay experimentos para los ciegos, cámaras externas cuyos sensores se adhieren a la piel justo al paso de tejidos nerviosos que permiten mandar impulsos de video que el cerebro capta y descifra. Imágenes pobres son mejor opción que la total oscuridad.
Por último el mentado Chip. Una serie que es nuestra identidad y que permite observar desde un satélite todo cuanto interesa al estado y por qué no: a la mercadotecnia. Por ejemplo, a mi amiga Mayca, el chip le recoge todos las mediciones que genera su cuerpo: tensión, azúcar, depresión o sobre actividad; los reportes se envían como si fuera un programa espía ad-aware a quienes tienen ese comercio. Tales informes influyen en los precios de las acciones de las empresas en la bolsa de valores al comprobar con datos actualizados a cada instante su potencial comercial.
Y el chip, que en breve puede ser, algo que ligado al cerebro, obre de acuerdo a sus deseos para coordinar la serie de dispositivos con que el ser humano del futuro ha de contar como herramientas para sus actividades cotidianas. Hoy se preparan vehículos manejados por computadora (por ejemplo). Me imagino una acción tan disparatada como el escaneo de un libro para guardarlo en la mente, sin usar el scanner natural que es la mirada, tan natural pero a la vez tan rebelde para muchos que se niega a ver páginas de libros. El chip y la interrelación del ser humano del futuro con su sociedad. Y si la conexión ya no requiere de un móvil o una portátil o un wifi inalámbrico, y si el chip nos conecta a una red. Por los ejemplos que vemos en la microtecnología no dudo que ésta sea la forma de interrelacionarse en el futuro.No la veremos quizá.
Bueno. te dejo.
Fue delicioso elucubrar sobre un tema de salas de espera de un consultorio. Besitos.