La espera

penabad57

Poeta veterano en el portal
Yo sé que la espera es un círculo de horas.
Revuelvo la nube del café, una y otra vez
la cuchara profundiza en el vientre líquido
como si tocara el músculo de un corazón
y pretendiera dibujar en él la música de un entendimiento
o un sinsabor. ¿Qué será si la palabra aún no ha amanecido,
si frente a mí un cuerpo no interroga su sentir, si en el fiel
de esta taza nadie escribe una voz? Espero y el color del café
ya no me escucha, el cristal se vuelve hacia mí como un árbol nocturno
que reclamara con su sombra un sueño. Pronto en el nido que es este bar
solo cabrá la penumbra, continuaré aquí porque la verdadera compañía
exige ángeles dormidos. Me bebo la soledad de este café,
amargo y dulce a la vez como la misma vida.
 
Última edición:
Yo sé que la espera es un círculo de horas.
Revuelvo la nube del café, una y otra vez
la cuchara profundiza en el vientre líquido
como si tocara el músculo de un corazón
y pretendiera dibujar en él la música de un entendimiento
o un sinsabor. ¿Qué será si la palabra aún no ha amanecido,
si frente a mí un cuerpo no interroga su sentir, si en el fiel
de esta taza nadie escribe una voz? Espero y el color del café
ya no me escucha, el cristal se vuelve hacia mí como un árbol nocturno
que reclamara con su sombra un sueño. Pronto en el nido que es este bar
solo cabrá la penumbra, continuaré aquí porque la verdadera compañía
exige ángeles dormidos. Me bebo la soledad de este café,
amargo y dulce a la vez como la misma vida.
Buenos días
Tú espera está en mi camino esperando que la lea
Gracias por compartirla
Un saludo
 
Yo sé que la espera es un círculo de horas.
Revuelvo la nube del café, una y otra vez
la cuchara profundiza en el vientre líquido
como si tocara el músculo de un corazón
y pretendiera dibujar en él la música de un entendimiento
o un sinsabor. ¿Qué será si la palabra aún no ha amanecido,
si frente a mí un cuerpo no interroga su sentir, si en el fiel
de esta taza nadie escribe una voz? Espero y el color del café
ya no me escucha, el cristal se vuelve hacia mí como un árbol nocturno
que reclamara con su sombra un sueño. Pronto en el nido que es este bar
solo cabrá la penumbra, continuaré aquí porque la verdadera compañía
exige ángeles dormidos. Me bebo la soledad de este café,
amargo y dulce a la vez como la misma vida.


Excelente penabad, llegar a tu espacio es estar segura que voy ha leer "poesía"
Es una estupenda cita este café que engulle el halo de quien lo acompaña.
Saludinesss
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba