Francisco de Torres
Poeta asiduo al portal
La muerte cerró vuestros ojos,
llenos de vida.
Besó vuestras frentes de purísimas claridades.
Vuestros sueños infantiles
se vistieron de luto.
Un dolor hirió el corazón del mundo,
traspasó las fronteras,
y un alarido de ayes se oyó
en vuestros oídos decadentes.
Fuisteis víctimas de la barbarie humana,
frágiles seres, sangre inocente
apenas nacida, coagulada
en vuestra inocencia,
en vuestro ser que despertaba a la vida
junto a un corazón latiendo.
Vuestra muerte es mi muerte,
es la de todos, niños de Siria,
inocente carne humana,
débil materia esparcida
por las manos asesinas
que os despojaron, como pétalos de una rosa.
¡Llamad a esos niños!
¡Gritad sobres sus tumbas!
¡Alzad vuestros puños ante la injusticia!
¡Llorad sobre sus muertes!
¡Lanzad sus corazones
sobre los rostros corrompidos,
sobre los asesinos que despojaron,
con mano fría, la barbarie de sus actos!
¡Gritad, alzad la voz!
¡Que vuestro grito rompa el silencio!
Para que cada hombre,
cada pecho justo,
proclame que la vida no es un juego,
para aquellos que no la respetan.
llenos de vida.
Besó vuestras frentes de purísimas claridades.
Vuestros sueños infantiles
se vistieron de luto.
Un dolor hirió el corazón del mundo,
traspasó las fronteras,
y un alarido de ayes se oyó
en vuestros oídos decadentes.
Fuisteis víctimas de la barbarie humana,
frágiles seres, sangre inocente
apenas nacida, coagulada
en vuestra inocencia,
en vuestro ser que despertaba a la vida
junto a un corazón latiendo.
Vuestra muerte es mi muerte,
es la de todos, niños de Siria,
inocente carne humana,
débil materia esparcida
por las manos asesinas
que os despojaron, como pétalos de una rosa.
¡Llamad a esos niños!
¡Gritad sobres sus tumbas!
¡Alzad vuestros puños ante la injusticia!
¡Llorad sobre sus muertes!
¡Lanzad sus corazones
sobre los rostros corrompidos,
sobre los asesinos que despojaron,
con mano fría, la barbarie de sus actos!
¡Gritad, alzad la voz!
¡Que vuestro grito rompa el silencio!
Para que cada hombre,
cada pecho justo,
proclame que la vida no es un juego,
para aquellos que no la respetan.