Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La ilusión de la vida
El tiempo, que acostumbra el devenir,
nos hace soportales de la muerte,
contestando sin ánimo que acierte
el eco de un reloj por dividir.
La vida que quedó colgada advierte
que nadie repondrá de su elixir
la mínima señal de su vivir
ni el máximo poder que quede inerte.
Pasa la manecilla contadora
en la carne revuelta de su espera
monótona, aburrida en su canción.
Y llega ese momento, ya es la hora,
que cubre la memoria de su esfera
gritando a todo ser desilusión.
El tiempo, que acostumbra el devenir,
nos hace soportales de la muerte,
contestando sin ánimo que acierte
el eco de un reloj por dividir.
La vida que quedó colgada advierte
que nadie repondrá de su elixir
la mínima señal de su vivir
ni el máximo poder que quede inerte.
Pasa la manecilla contadora
en la carne revuelta de su espera
monótona, aburrida en su canción.
Y llega ese momento, ya es la hora,
que cubre la memoria de su esfera
gritando a todo ser desilusión.