José J.Torres
Poeta recién llegado
Así como en el juego malabar
que no llega la mente y ya está el brazo,
después del ver el ritmo marco el trazo
poniendo cada acento en su lugar.
Y en esto ya no tengo que pensar,
a hacer el contenido doy el paso,
del último cuarteto, en este caso,
escrito con mi voz particular.
Y el ritmo ya no está donde me ocupo,
tampoco en contenido aprecio errores,
en ritmo y contenido cierro el cupo.
El último terceto es más complejo,
me tiene que sonar a ruiseñores,
¡Lo tengo que pulir como un espejo!
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