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La madre de Edrick

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- Mi hijo no tardará en llegar. Puede esperarlo en la biblioteca. Si le gusta leer puede entretenerse leyendo un libro. Mi marido era un gran aficionado a la lectura, pero Edrick no ha salido a él, incluso diría que odia los libros. Cuando llegue, haga el favor de darle esto de mi parte - dijo la mujer entregándole un antiguo bastón con la empuñadura de oro representando la cabeza de lo que parecía un dios con cuerpo de león, junto con una pequeña nota.
El joven Liam quiso darle las gracias por su amabilidad, pero vio que la mujer había desaparecido sin despedirse.
Cogió un libro al azar. Iba a sentarse en uno de los sillones cuando le pareció oír que alguien lo llamaba. Miró, y vió que desde uno de los rincones pronunciaban su nombre. Se acercó y contempló con asombro un cuadro de gran tamaño en el que había dibujada una puerta de hierro; detrás de la puerta se veía un bosque y a un perro acostado bajo un árbol. Se abrió la puerta de hierro y apareció un hombre vestido con las ropas de un mayordomo.
- Su amigo Edrick le espera. Cruce la puerta y siga al hovawart, el perro le llevará hasta él - dijo.
Liam cruzó la puerta y se encontró en un bosque. Las nubes amenazaban con ocultar el sol. Se le acercó el perro. Lo acarició. Lo siguió. Al cabo de un tiempo divisó a lo lejos a una persona sentada bajo un árbol, un tejo según le pareció. Al acercarse, comprobó que se trataba de su amigo Edrick.
- Eres de una impuntualidad enfermiza; siempre te las arreglas para no llegar a tiempo a nuestras citas - dijo Liam a modo de presentación.
- Me he torcido el pie persiguiendo a un ciervo, cómo podría ir rápido a ninguna parte así - contestó Edrick.
- Te estuve esperando en la biblioteca de tu casa, tu madre me invitó a esperarte allí - dijo Liam.
- Es del todo imposible que hayas hablado con mi madre, murió hace algo más de una semana - contestó Edrick.
- Pues yo te aseguro que la mujer que con tanta amabilidad me invitó a esperarte en la biblioteca se refirió a ti como a su hijo - dijo Liam con cara de no creerse lo que le contaba su amigo.
- Volvamos e intentemos averiguar qué ha pasado - dijo Edrick pensando que si la mujer con la que había hablado Liam lo había tratado con amabilidad, sin lugar a dudas, no era su madre.
Tenía el pie derecho hinchado y andaba con dificultad. Después de caminar durante algún tiempo llegaron hasta la puerta de hierro. El hovawart les había seguido a corta distancia, en silencio. Cruzaron la puerta y se encontraron en la bibloteca. El mismo mayordomo que le había invitado a seguir al perro por el bosque les dio la bienvenida.
- Austin, supongo que no habrá venido ninguna visita mientras he estado fuera - le dijo Edrick.
- Nadie ha venido, señor, salvo su amigo Liam, al que veo que ya ha encontrado - contestó.
- ¿ Qué hace sobre esa mesa el bastón de papá ? - preguntó Edrick al mayordomo.
- No lo sé, señor, yo no lo he puesto ahí, ni sé quién lo ha hecho - contestó.
- Como te dije, cuando llegué estuve hablando con tu madre. Fue ella quien me encargó que te diera el bastón cuando llegases; también me dio la nota que está al lado - habló Liam.
Edrick cogió la nota y empezó a leerla. Liam vio cómo la palidez se adueñaba del rostro de su amigo conforme iva leyendo.
- Debe tratarse de una broma, - dijo - una broma de muy mal gusto. Y sin embargo la letra es idéntica a la de mamá.
-Pero ¿ qué dice la nota ? - preguntó Liam intrigado.
- Nada de particular, si no fuese porque ha sido escrita por la mano de una persona muerta - contestó.
Se la entregó con una mano fría y temblorosa. En sus ojos asomaba el temor a lo desconocido. Se dejó caer en un sillón. Leyó la nota. Decía lo siguiente: usa el bastón de tu padre mientras tengas el pie hinchado. Querido hijo, debes ser más responsable. No hay derecho a que incluso estando muerta tenga que preocuparme por ti. Si con tu inconsciencia me obligas a volver a esta casa, sabrás lo que es bueno, tenlo por seguro.
El perro, que hasta entonces había permanecido en silencio, comenzó a aullar. Edrick temblaba mientras se paseaba por la biblioteca apoyado en el bastón. Cojeaba al andar.
Sentía frío en el cuerpo y en el alma.

Eladio Parreño Elías

21-Julio-2011





Gracias por la invitación a esta historia.... Muy buena.... Mis estrellas
 
Tus prosas son absorbentes, en el mejor sentido de la palabra. Logras crear un ambiente que predispone exactamente al mensaje que quieres expresar. Descripciones, detalles... el aroma de la narración lo pones en su sitio, amigo.
En esta ocasión sí que me dio miedo el relato... sólo faltaría que la madre nos persiguiera hasta después de su muerte... aunque, pensándolo bien, las hay...
Besos, dulci.
 
Hola dulcinista, me gustó mucho la trama y el suspenso del final. Los personajes bien elegidos, un gran cuento amigo, te felicito. Un abrazo y sigue así.
con aprecio hank
Gracias amigo y poeta Frank, pienso seguir escribiendo relatos mientras las musas me visiten para inspirarme. Un abrazo y gracias por tu comentario.
 
Buen relato compañero; en su segunda mitad consiguió transportarme a un ambiente adobado con tintes de Edgar Allan Poe.
Creo que es una pieza digna de ser reseguida.
mis saludos te lleguen.
 
Tus prosas son absorbentes, en el mejor sentido de la palabra. Logras crear un ambiente que predispone exactamente al mensaje que quieres expresar. Descripciones, detalles... el aroma de la narración lo pones en su sitio, amigo.
En esta ocasión sí que me dio miedo el relato... sólo faltaría que la madre nos persiguiera hasta después de su muerte... aunque, pensándolo bien, las hay...
Besos, dulci.
Gracias, Susi. Un beso, poetisa. Hay madres que son muyyyy pesadas, jajaja.
 
Un gran relato, Dulcinista. Lleno de magia de entre los cuadros, los muertos que vuelven con sus hijos descuidados. Un saludo de Samuel, y rep si puedo.
 
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- Mi hijo no tardará en llegar. Puede esperarlo en la biblioteca. Si le gusta leer puede entretenerse leyendo un libro. Mi marido era un gran aficionado a la lectura, pero Edrick no ha salido a él, incluso diría que odia los libros. Cuando llegue, haga el favor de darle esto de mi parte - dijo la mujer entregándole un antiguo bastón con la empuñadura de oro representando la cabeza de lo que parecía un dios con cuerpo de león, junto con una pequeña nota.
El joven Liam quiso darle las gracias por su amabilidad, pero vio que la mujer había desaparecido sin despedirse.
Cogió un libro al azar. Iba a sentarse en uno de los sillones cuando le pareció oír que alguien lo llamaba. Miró, y vió que desde uno de los rincones pronunciaban su nombre. Se acercó y contempló con asombro un cuadro de gran tamaño en el que había dibujada una puerta de hierro; detrás de la puerta se veía un bosque y a un perro acostado bajo un árbol. Se abrió la puerta de hierro y apareció un hombre vestido con las ropas de un mayordomo.
- Su amigo Edrick le espera. Cruce la puerta y siga al hovawart, el perro le llevará hasta él - dijo.
Liam cruzó la puerta y se encontró en un bosque. Las nubes amenazaban con ocultar el sol. Se le acercó el perro. Lo acarició. Lo siguió. Al cabo de un tiempo divisó a lo lejos a una persona sentada bajo un árbol, un tejo según le pareció. Al acercarse, comprobó que se trataba de su amigo Edrick.
- Eres de una impuntualidad enfermiza; siempre te las arreglas para no llegar a tiempo a nuestras citas - dijo Liam a modo de presentación.
- Me he torcido el pie persiguiendo a un ciervo, cómo podría ir rápido a ninguna parte así - contestó Edrick.
- Te estuve esperando en la biblioteca de tu casa, tu madre me invitó a esperarte allí - dijo Liam.
- Es del todo imposible que hayas hablado con mi madre, murió hace algo más de una semana - contestó Edrick.
- Pues yo te aseguro que la mujer que con tanta amabilidad me invitó a esperarte en la biblioteca se refirió a ti como a su hijo - dijo Liam con cara de no creerse lo que le contaba su amigo.
- Volvamos e intentemos averiguar qué ha pasado - dijo Edrick pensando que si la mujer con la que había hablado Liam lo había tratado con amabilidad, sin lugar a dudas, no era su madre.
Tenía el pie derecho hinchado y andaba con dificultad. Después de caminar durante algún tiempo llegaron hasta la puerta de hierro. El hovawart les había seguido a corta distancia, en silencio. Cruzaron la puerta y se encontraron en la bibloteca. El mismo mayordomo que le había invitado a seguir al perro por el bosque les dio la bienvenida.
- Austin, supongo que no habrá venido ninguna visita mientras he estado fuera - le dijo Edrick.
- Nadie ha venido, señor, salvo su amigo Liam, al que veo que ya ha encontrado - contestó.
- ¿ Qué hace sobre esa mesa el bastón de papá ? - preguntó Edrick al mayordomo.
- No lo sé, señor, yo no lo he puesto ahí, ni sé quién lo ha hecho - contestó.
- Como te dije, cuando llegué estuve hablando con tu madre. Fue ella quien me encargó que te diera el bastón cuando llegases; también me dio la nota que está al lado - habló Liam.
Edrick cogió la nota y empezó a leerla. Liam vio cómo la palidez se adueñaba del rostro de su amigo conforme iva leyendo.
- Debe tratarse de una broma, - dijo - una broma de muy mal gusto. Y sin embargo la letra es idéntica a la de mamá.
-Pero ¿ qué dice la nota ? - preguntó Liam intrigado.
- Nada de particular, si no fuese porque ha sido escrita por la mano de una persona muerta - contestó.
Se la entregó con una mano fría y temblorosa. En sus ojos asomaba el temor a lo desconocido. Se dejó caer en un sillón. Leyó la nota. Decía lo siguiente: usa el bastón de tu padre mientras tengas el pie hinchado. Querido hijo, debes ser más responsable. No hay derecho a que incluso estando muerta tenga que preocuparme por ti. Si con tu inconsciencia me obligas a volver a esta casa, sabrás lo que es bueno, tenlo por seguro.
El perro, que hasta entonces había permanecido en silencio, comenzó a aullar. Edrick temblaba mientras se paseaba por la biblioteca apoyado en el bastón. Cojeaba al andar.
Sentía frío en el cuerpo y en el alma.

Eladio Parreño Elías

21-Julio-2011





Hola amigo,con gran entusiasmo me puse a leer tu relato,que por cierto siempre es magnífico.
Esque una buena madre que es lo que no haría por sus hijos.
Te mando mis estrellas y un saludo desde Suiza de nuevo,después de estar ausente dos semanas
por mis lindas tierras gallegas.
Afectuosamente tu amiga Merry.
 
He leído cuanto ha estado a mi alcance y se que me ha de faltar todas las bibliotecas del viejo mundo, pero puedo decirte que el día en que tu alma este con los grandes escritores, tus letras te haran brillar. Te leo y me siento dentro de la trama, con ganas de participar. Tienes el genio y la magia para atrapar al coleccionista de cuentos.

Natzume
 
la verdad que muy bueno muy imaginativo te sumerge en la historia y te da un poco de escalofriÓ un gusto leerte de nuevo amigo dulcinista un saludo cordial y un beso te dejo
 
Un inquietante relato,creo que,llegado el momento,yo seré de ese tipo de madre que nos presentas.
Sigo opinando que tienes una gran maestría para el relato,nos presentas a cada personaje de tal manera que se puede visionar fácilmente durante la lectura,al igual que describes magníficamente el marco donde se desarrolla la acción.
Gracias por este rato de buena lectura.
Un abrazo.
 
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