E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tú, gata cazadora de ratones,
de pajarillos, topos y culebras;
que por ventanas entras en salones
por la cara y cualquier festín celebras.
Cuando el celo te alcanza, tal ninfómana,
yaces con fieros gatos en hilera,
y sumas a tus vicios de cleptómana,
los oficios vulgares de ramera.
Un gatito de cada feroz padre
ocupan la escondida madriguera
y tu instinto de una gran madre
los mimas como infantes de primera.
Hambrienta vas buscando el alimento
para los frutos de vida rastrera
porque tus senos no dan el sustento
a tanta boca de infancia primera.
Una matrona como las mejores
en instinto genético que llevas
al producto de tus cortos amores
los defiendes los mimas y los cebas.
de pajarillos, topos y culebras;
que por ventanas entras en salones
por la cara y cualquier festín celebras.
Cuando el celo te alcanza, tal ninfómana,
yaces con fieros gatos en hilera,
y sumas a tus vicios de cleptómana,
los oficios vulgares de ramera.
Un gatito de cada feroz padre
ocupan la escondida madriguera
y tu instinto de una gran madre
los mimas como infantes de primera.
Hambrienta vas buscando el alimento
para los frutos de vida rastrera
porque tus senos no dan el sustento
a tanta boca de infancia primera.
Una matrona como las mejores
en instinto genético que llevas
al producto de tus cortos amores
los defiendes los mimas y los cebas.