Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Mi madre decía - ¡Guarda esas lágrimas para cuando me muera! - Y heme aquí, aguante y aguante las inclemencias del tiempo y de las injusticias; Padeciendo hambres y humillaciones; gritos floridos y maltratos; pérdidas y cantos fúnebres; angustia en vez de alimentos; dolor y más dolor.
Tú me vez a los ojos a veces, otras, simplemente pasas de largo sin decir nada. Llevo la investidura de niño abandonado, de madre que no encuentra a sus hijos, de hijos que no encuentran a sus padres. De hombres y mujeres que ya no esperan la resurrección de sus muertos en este mundo, de preso político, de joven sin futuro, de un maestro desvalorado y juzgado, del campesino o el indígena muriendo de hambre.
Y a veces te produzco una emoción profunda, lágrimas de impotencia que brotan de los ojos y deseas profundamente que las cosas fueran de otro modo, incluso presentarías a los culpables, porque cualquiera los conoce.
Y yo, que estoy haciendo plantones y viajo desde muy lejos portando solo un par de huaraches desgastados te digo - ¡Guarda tus lágrimas ! Porque en tiempos de guerra no sirven para nada.
¡Reacciona!...Produce la transformación desde tus adentros, medita que haces en tu vida diaria por brindarme ese cambio tan deseado. ¡Trabaja duramente y con esmero!...//La magia existe//...
Lucha por ser mejor persona, por no callar, por hacer conciencia en ti mismo y en tu familia; en amigos y compañeros de trabajo. Por dar lo mejor de ti y servir a tu prójimo.
¡Claro que el cambio está en tus manos! Y yo ¡Lo necesito tanto!
©
Tú me vez a los ojos a veces, otras, simplemente pasas de largo sin decir nada. Llevo la investidura de niño abandonado, de madre que no encuentra a sus hijos, de hijos que no encuentran a sus padres. De hombres y mujeres que ya no esperan la resurrección de sus muertos en este mundo, de preso político, de joven sin futuro, de un maestro desvalorado y juzgado, del campesino o el indígena muriendo de hambre.
Y a veces te produzco una emoción profunda, lágrimas de impotencia que brotan de los ojos y deseas profundamente que las cosas fueran de otro modo, incluso presentarías a los culpables, porque cualquiera los conoce.
Y yo, que estoy haciendo plantones y viajo desde muy lejos portando solo un par de huaraches desgastados te digo - ¡Guarda tus lágrimas ! Porque en tiempos de guerra no sirven para nada.
¡Reacciona!...Produce la transformación desde tus adentros, medita que haces en tu vida diaria por brindarme ese cambio tan deseado. ¡Trabaja duramente y con esmero!...//La magia existe//...
Lucha por ser mejor persona, por no callar, por hacer conciencia en ti mismo y en tu familia; en amigos y compañeros de trabajo. Por dar lo mejor de ti y servir a tu prójimo.
¡Claro que el cambio está en tus manos! Y yo ¡Lo necesito tanto!
©