epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cómo se nos ve el plumero
a los de mala poesía
pienso que más nos valdría
no competir con Homero.
Ya Bretón de los Herreros
lo expresó más sutilmente:
“Voy a hablarte ingenuamente:
Tu soneto D. Gonzalo
si es el primero es muy malo
si es el último excelente”.
Aunque yo sea decadente
mi musa no desespera;
mi poesía no es cimera
pero si más insistente.
Mas, ¿que se piensa la gente
al ver que no me amilano?.
Mi esfuerzo no será en vano
porque lo echo mucha jeta.
Aunque sea el peor poeta
que contemplara el humano.
No soy yo que es mi locura
la causante de estos versos
tan vulgares y dispersos
como así lo es mi pintura.
No me asiste la cordura
y eso es algo que lamento
Mas no dudo ni un momento
en inculpar a mis musas
y escudarme en mil excusas
por la ausencia de talento.
CONTESTACIÓN DE LA MUSA
Que bien te viene tunante
de que existamos las musas;
a tus poesías ilusas
le servimos de atenuante.
Mas llegará ese instante
en que hartas de tu indecencia
eludamos tu presencia
y quedarás al socaire.
Con todo tu culo al aire
declarada tu insolvencia.
Nota: Como ya se advierte en la propia décima, el entrecomillado y en negrita es de Bretón de lo Herreros
a los de mala poesía
pienso que más nos valdría
no competir con Homero.
Ya Bretón de los Herreros
lo expresó más sutilmente:
“Voy a hablarte ingenuamente:
Tu soneto D. Gonzalo
si es el primero es muy malo
si es el último excelente”.
Aunque yo sea decadente
mi musa no desespera;
mi poesía no es cimera
pero si más insistente.
Mas, ¿que se piensa la gente
al ver que no me amilano?.
Mi esfuerzo no será en vano
porque lo echo mucha jeta.
Aunque sea el peor poeta
que contemplara el humano.
No soy yo que es mi locura
la causante de estos versos
tan vulgares y dispersos
como así lo es mi pintura.
No me asiste la cordura
y eso es algo que lamento
Mas no dudo ni un momento
en inculpar a mis musas
y escudarme en mil excusas
por la ausencia de talento.
CONTESTACIÓN DE LA MUSA
Que bien te viene tunante
de que existamos las musas;
a tus poesías ilusas
le servimos de atenuante.
Mas llegará ese instante
en que hartas de tu indecencia
eludamos tu presencia
y quedarás al socaire.
Con todo tu culo al aire
declarada tu insolvencia.
Nota: Como ya se advierte en la propia décima, el entrecomillado y en negrita es de Bretón de lo Herreros
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