Antxuron
Poeta recién llegado
Cuando crees en la felicidad
llega un día sin avisar
la muerte
tu la recibes como a cualquier invitado
la agasajas pero
ella no está a gusto
y te rapta
te humilla ante todos
te descubre sin afeitar
enseña que no estabas tan sano
como dabas a entender
es la sin razón
le da la vuelta a todo tu mundo
-te envía a un submundo-
del que no puedes avisar a tus seres
queridos -que ya no lo son-
la vida y la paradoja
su muerte
la vida
con sus obsesiones
con sus riquezas
no acumuladas
no disfrutadas
no merecidas
la vida
absurdo trajín
así que abandonas
a tu esposa
a tus hijos
te vas del trabajo
-perdiendo todos tus derechos-
sin dar explicaciones
como harto de vivir
de inmediato
dejas de ir al gimnasio
no se te van los ojos detrás
de quinceañeras
dejas de insultar a los árbitros
en el fútbol
a regañadientes
vas al tanatorio ese
que mirabas de reojo
al pasar con el coche
y ahora eres tu
el actor protagonista en su función
-o defunción-
se agolpan llorosos
ante el cristal
hasta el ultimo
de tus enemigos
que un día juró
que te mataría
y ahora se dan golpes de pecho
a lagrima viva
y todo tieso y demacrado
amarillento
cetrino
y ridículamente
trajeado
para la eternidad
allí estas bien quietecito
has perdido
.
luego aquel taxista
uniformado
al que ni siquiera saludabas
porta tu inexistencia
en un lento pasacalle
acompañado
del séquito de cuervos
-familiares y amigos-
-si quedara alguno de estos últimos-
recordando a todo quísque
que al perdedor
ya no le queda nada por perder
ya todo es humo
falacia
un sueño
que duró
un segundo.
©ALFONSO NIETO CARRETERO
llega un día sin avisar
la muerte
tu la recibes como a cualquier invitado
la agasajas pero
ella no está a gusto
y te rapta
te humilla ante todos
te descubre sin afeitar
enseña que no estabas tan sano
como dabas a entender
es la sin razón
le da la vuelta a todo tu mundo
-te envía a un submundo-
del que no puedes avisar a tus seres
queridos -que ya no lo son-
la vida y la paradoja
su muerte
la vida
con sus obsesiones
con sus riquezas
no acumuladas
no disfrutadas
no merecidas
la vida
absurdo trajín
así que abandonas
a tu esposa
a tus hijos
te vas del trabajo
-perdiendo todos tus derechos-
sin dar explicaciones
como harto de vivir
de inmediato
dejas de ir al gimnasio
no se te van los ojos detrás
de quinceañeras
dejas de insultar a los árbitros
en el fútbol
a regañadientes
vas al tanatorio ese
que mirabas de reojo
al pasar con el coche
y ahora eres tu
el actor protagonista en su función
-o defunción-
se agolpan llorosos
ante el cristal
hasta el ultimo
de tus enemigos
que un día juró
que te mataría
y ahora se dan golpes de pecho
a lagrima viva
y todo tieso y demacrado
amarillento
cetrino
y ridículamente
trajeado
para la eternidad
allí estas bien quietecito
has perdido
.
luego aquel taxista
uniformado
al que ni siquiera saludabas
porta tu inexistencia
en un lento pasacalle
acompañado
del séquito de cuervos
-familiares y amigos-
-si quedara alguno de estos últimos-
recordando a todo quísque
que al perdedor
ya no le queda nada por perder
ya todo es humo
falacia
un sueño
que duró
un segundo.
©ALFONSO NIETO CARRETERO