PENTAENDECA
Pongo este estudio ignorándo si existe algo igual pues he buscado y no lo he encontrado en varios temas de poesía clásica.
Consta de estrofas de cuartetos serventesios heterométricas de pentadecasílabos y endecasílabos con distribución en las estrofas alternada puede empezar con 15+11+15+11; y la siguiente estrofa se empieza con el metro que termina su inmediata anterior o sea en este caso 11+15+11+15 y sigue 15+11+15+11 con otra 11+15+11+15 y así sucesivamente.
Los pentadecasílabos tienen sus hemistiquios iguales 7+ 8 heptasílabos y octosílabos donde los heptasílabos dan acento de eje a la altura de la 6a. sílaba automáticamente igualando el ritmo con los endecasílabos que tienen su acento eje en 6a sílaba. Necesita algo... más bien mucha revisión y sugerencias y lo pongo para critica de ustedes.
Pongo este estudio ignorándo si existe algo igual pues he buscado y no lo he encontrado en varios temas de poesía clásica.
Consta de estrofas de cuartetos serventesios heterométricas de pentadecasílabos y endecasílabos con distribución en las estrofas alternada puede empezar con 15+11+15+11; y la siguiente estrofa se empieza con el metro que termina su inmediata anterior o sea en este caso 11+15+11+15 y sigue 15+11+15+11 con otra 11+15+11+15 y así sucesivamente.
Los pentadecasílabos tienen sus hemistiquios iguales 7+ 8 heptasílabos y octosílabos donde los heptasílabos dan acento de eje a la altura de la 6a. sílaba automáticamente igualando el ritmo con los endecasílabos que tienen su acento eje en 6a sílaba. Necesita algo... más bien mucha revisión y sugerencias y lo pongo para critica de ustedes.
LA MENTIRA
No sabes que difícil... fue decirte una mentira,
pues sentí nuestro amor disminuyendo,
¿Acaso fue temer al mirar… como se mira
lo amargo de un dolor que fue creciendo?
En mi ocaso mostraste tu dulzura,
amando derramabas tus caricias sustrayendo
las gotas, de placer y de amargura,
que dejaba el sabor del amor que iba huyendo.
Pensaba que podría corregirlo poco a poco,
poco a poco, enredando mi agonía,
aturdido mi ser para gritarte... ¡Estoy loco!
Al palpar que tu amor se perdería,
soledad me invadió desprevenido
este sublime empeño que del cielo fue enviado,
no quise nunca darlo por perdido
confiaba en tu cariño que creía haber ganado.
Pero ¿Cómo llegaste?... Fue de Dios solo un milagro,
no le pedí poder haberte amado
su mirada volvió compadecido del magro
con su amor... ¡Oh mi amor!... ¡No fue un pecado!
Y vi que no tenía algún derecho,
de entregarte mi amor, mi ternura y mi cariño,
Ni posar mi cabeza, entre tu pecho,
ni admirar y besar tu linda piel... blanco armiño.
Pero quise sentir antes de morir... ¡La vida!
Solo me resta injusta escaso un año,
es muy triste palpar que se acerca la partida
y que el vivir por ti... feliz araño.
No sé pero al sentir que te engañaba
contrito el corazón estallaba en mil pedazos,
los tomaba el sentir que se aferraba
a un suspiro apenado que borraban tus abrazos.
Así mi bien callaba sin decírtelo temiendo
perder amor y fe el mismo día,
quedando sin calor que yo sentía estupendo
con toda tu figura y lozanía.
Comprende que no quise haber mentido
solo quise callado egoísta retenerte,
vanidoso de haberte conocido,
lo que ahora contrasta con el ansia de perderte.
No quiero dar el paso hasta lo desconocido
si tú no estás amándome en mi muerte
con tu imagen divina la que nunca he perdido
y con la gracia enorme por tenerte.
¡Sí, mentí!... mas no fue por hacer daño,
fue por el miedo fuerte de sentirte ya perdida
y ahora que descubres tú mi engaño,
No queda nada más que aceptar tu despedida.
-0-0-0-0-0-
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Indautor México.
Copyright.
No sabes que difícil... fue decirte una mentira,
pues sentí nuestro amor disminuyendo,
¿Acaso fue temer al mirar… como se mira
lo amargo de un dolor que fue creciendo?
En mi ocaso mostraste tu dulzura,
amando derramabas tus caricias sustrayendo
las gotas, de placer y de amargura,
que dejaba el sabor del amor que iba huyendo.
Pensaba que podría corregirlo poco a poco,
poco a poco, enredando mi agonía,
aturdido mi ser para gritarte... ¡Estoy loco!
Al palpar que tu amor se perdería,
soledad me invadió desprevenido
este sublime empeño que del cielo fue enviado,
no quise nunca darlo por perdido
confiaba en tu cariño que creía haber ganado.
Pero ¿Cómo llegaste?... Fue de Dios solo un milagro,
no le pedí poder haberte amado
su mirada volvió compadecido del magro
con su amor... ¡Oh mi amor!... ¡No fue un pecado!
Y vi que no tenía algún derecho,
de entregarte mi amor, mi ternura y mi cariño,
Ni posar mi cabeza, entre tu pecho,
ni admirar y besar tu linda piel... blanco armiño.
Pero quise sentir antes de morir... ¡La vida!
Solo me resta injusta escaso un año,
es muy triste palpar que se acerca la partida
y que el vivir por ti... feliz araño.
No sé pero al sentir que te engañaba
contrito el corazón estallaba en mil pedazos,
los tomaba el sentir que se aferraba
a un suspiro apenado que borraban tus abrazos.
Así mi bien callaba sin decírtelo temiendo
perder amor y fe el mismo día,
quedando sin calor que yo sentía estupendo
con toda tu figura y lozanía.
Comprende que no quise haber mentido
solo quise callado egoísta retenerte,
vanidoso de haberte conocido,
lo que ahora contrasta con el ansia de perderte.
No quiero dar el paso hasta lo desconocido
si tú no estás amándome en mi muerte
con tu imagen divina la que nunca he perdido
y con la gracia enorme por tenerte.
¡Sí, mentí!... mas no fue por hacer daño,
fue por el miedo fuerte de sentirte ya perdida
y ahora que descubres tú mi engaño,
No queda nada más que aceptar tu despedida.
-0-0-0-0-0-
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Indautor México.
Copyright.
Última edición: