Polvorienta, todo su ser descalzado,
sin porvenir ni destino,
de su vida, el ocaso;
no hay atisbos de esperanza,
integridad en pedazos;
el estilo perdido entre los trastos.
Con herramientas y estropajos,
el vendedor despojaba de miserias
el vidrio pintarrajeado.
"La llevo..." me escuché diciendo,
sin siquiera dudarlo.
Un soplo de compostura
le dio mi mano, en abundancia
de barnices y encolados.
De luminosos astros
se desprendió su brillo
y fue preciada joya
su resplandor y encanto...
sin porvenir ni destino,
de su vida, el ocaso;
no hay atisbos de esperanza,
integridad en pedazos;
el estilo perdido entre los trastos.
Con herramientas y estropajos,
el vendedor despojaba de miserias
el vidrio pintarrajeado.
"La llevo..." me escuché diciendo,
sin siquiera dudarlo.
Un soplo de compostura
le dio mi mano, en abundancia
de barnices y encolados.
De luminosos astros
se desprendió su brillo
y fue preciada joya
su resplandor y encanto...