La mujer descubrió cómo nace la lluvia

Melquiades San Juan

Poeta veterano en MP
manipulando irónicamente la historia

Yo pienso que cuando se inventó la primera cacerola de barro, se descubrió cómo funciona el ciclo de la lluvia. Por tanto, hay una muy alta probabilidad de que haya sido una mujer el primer ser humano que dedujo cómo se forman las nubes.

En la más antigua antigüedad (...) después que el primer brote demográfico acabó con la sobrevivencia de la especie basada en la recolección de frutos, obligando al hombre al peligroso oficio de la cacería para sustituir sus fuentes de alimentación, haciendo del hombre fuerte el mero mero en esa aventura hoy privilegio de los reyes; y al hombre débil, temeroso o prudente el primer experimentador de la agricultura de "temporal". Elucubro que el manejo del suelo mojado ha de haber llevado al hombre al conocimiento de las propiedades del barro y luego a la alfarería. Surgieron las ollas, y conjuntamente con el manejo de los granos con el avance tecnológico de la alfarería el arte culinario primitivo, del cual debe haber sido la mujer el ser experto en esos quehaceres.

Cuándo fue que se inventó la tapa de la olla. Algunas crónicas antiguas nos dan una idea. Los insectos, los roedores. Para evitar el robo de la comida cocinada, la mujer solicita al alfarero que invente un dispositivo que cubra la boca de la olla. Así conoce la civilización primitiva el nacimiento de la tapa.

Curiosa como es, la mujer debe haber observado que después de la cocción de los granos o las carnes, o una mezcla de ambas, aparecía en la tapa agua, agua limpia, clara, incolora e inasabora, como tan publicitariamente presumen hoy en día las empresas que nos roban el agua para devolverla en garrafones. La mujer debe haber probado a qué sabía esa milagrosa agua.

Como antes no había televisión y las mujeres no pasaban sus ratos de ocio leyendo el "HOLA", presumo que de tanto mirar al cielo (pensando que era un techo) el intelecto femenino dedujo que en el cielo sucedía lo mismo que en su olla. Luego entonces, abajo tendría que haber agua que estuviera bajo el efecto de alguna lumbre.

Ayudemos un poco a nuestra heroína investigadora de la antigüedad. Pongámosla velozmente a la orilla de un lago, o mejor aún, frente al mar. Imaginemos que está muy acalorada y que decide refrescarse en las aguas marinas. Entra al mar y se da cuenta que el agua está muy caliente. Se acuerda de la olla y relaciona el agua del interior con el agua de la playa. -¡Ay! -dice: la olla, ¡es como la olla!

Comparte su descubrimiento pero nadie le cree. Hay una serie de credos en torno al fenómeno de la lluvia que cualquier propuesta o idea que las contradiga se considera TABÚ.

No quiero pensar que la mujer pionera en la investigación científica haya persistido en demostrar su hipótesis. Le hubiera significado la marginación del núcleo social primitivo al que perteneciera, sino es que a alguna condena por tener concepciones diferentes a las del brujo mayor, ente que acaparaba toda la sabiduría aceptable de la época.
 
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Verdaderamente socarrón, el modo en el que se plasman esos "momentos" de la historia, el final es tristemente cómico. (no había oído nunca "incolora e asabora", es quizás un modismo?

Ha sido un verdadero placer recorrer esta prosa.

Felicidades

Uqbar
 
Bastante ingenioso. Debes de acumular mucha serotonina, que según los psiquiatras le viene muy bien al cerebro.
Bueno, pues yo celebro leer tus interesantes escritos.
Recibe mi saludo estrellado
 
Hola, ya tenía el comentario hecho pero nada,
que estos dias está imposible esto, jaja.
Me gustan mucho las cacerolas de barro,
pero con la vitro y con las cocinas de inducción son un poco incompatibles.
La lluvia no sé si la habremos inventado, pero las lágrimas igual sí.
Porque don Melquiades, de verdad le digo,
cocino muchas veces en una cacerola de barro gigantesca,
en unas cenitas que tengo que hacer para veinte o veinticinco desgraciaos,
que se comen en una hora lo que he tardado cuatro horas en hacer,
hombre la verdad que la cocinera también ayuda,
es que me sale muy bien esa falda, es un manjar,
(la falda en mi tierra es una parte de la ternera,
no sé cómo se llamaré por esos lares,
también se hace el churrasco con esa parte)
Como unos diez kilos de carne que se meten para el cuerpo,
que comíamos medio MP, con esa cantidad,
pero es que son unos salvajes (tengo un relatito sobre este hecho que un día colgaré).
Pues sí de verdad, unos lagrimones me caen cuando les veo comer de esa forma,
Un abrazo don Melquiades.
Por supesto me ha gustado mucho, como todo lo que escribe,
ya sabe de mi admiración,
se lo he dicho en varias ocasiones, ésta no será la última.
Hace mucho que n le dejo bizcochito, pues aquí queda,
lo reparte con la familia, ellos qque hagan café.
Hasta oto momentito.
 
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