Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

La niebla y el polvo ciegan los ojos,
olvidando la mortalidad de quien los mira,
en vientos alisios cabalgan sus hombros
entre tempestades, que buscan su vida,
atiborran las manos pesadas del hombre
por las huellas que parecieran vencidas,
cansada su alma se queda sin nombre,
y de éste huye, triste y despavorida,
ni se es piedra, ni luna, ni se es noche,
se es árbol caído, que el alba olvida
se nace hierba en tierra sangrada,
se vive de guerra y de glorias heridas..,
Y el infinito espera por tu estrella
que aún en la tierra, yace dormida.
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