Buscando en el mar caracolas que tengan un nácar dorado,
percibo su claro rumor en la voz de sirenas ardientes,
cadencias y voces, estruendo de trompas, y un grito apagado
de algunos tritones celosos que guardan el mar con tridentes.
Me llega de lejos la brisa que anuncia tormentas de espanto
con broncas tragedias que en locos tumultos los cielos derraman
y yo que naufrago me pierdo en las olas del fondo; entretanto
profundos altares marinos de dioses a Tetis aclaman.
Cabalga en corceles de espuma, la ninfa, queriendo volar
desnuda y salvaje, llevando en su imagen la estela del mar.
percibo su claro rumor en la voz de sirenas ardientes,
cadencias y voces, estruendo de trompas, y un grito apagado
de algunos tritones celosos que guardan el mar con tridentes.
Me llega de lejos la brisa que anuncia tormentas de espanto
con broncas tragedias que en locos tumultos los cielos derraman
y yo que naufrago me pierdo en las olas del fondo; entretanto
profundos altares marinos de dioses a Tetis aclaman.
Cabalga en corceles de espuma, la ninfa, queriendo volar
desnuda y salvaje, llevando en su imagen la estela del mar.