musador
esperando...
A Blas de Otero
Si entregamos el oro por el lodo
perdida la ternura en las hazañas,
si mordimos la sal de las derrotas,
nos queda la palabra.
Si razones cegaron nuestro coro
venciendo a la razón de la nostalgia,
si las manos no fueron engranajes,
nos queda la palabra.
Si a la brisa tratamos de mal modo
y la rosa no quiso ser blindada,
si del tiempo sufrimos latigazos,
nos queda la palabra.
Si el silencio en su puerta detenido
no quiso ser canción en la algarada,
si de llantos llenamos las sonrisas,
nos queda la palabra.
Si esa sangre que corre con el río
no regó las semillas de esperanza,
si nos fueron cloacas las acequias,
nos queda la palabra.
Si tu verbo bebemos con su nido
de flechas de futuro engalanadas,
si abrimos nuestros labios a tu grito,
nos quema tu palabra.
Nota. Este poema es homenaje a Blas de Otero y su poema «En el principio».
Última edición: