Conticinio.
Hay palabras que hechizan, palabras encantadas,
su magia nos invade, recorre los sentidos,
todo se ve distinto a la luz de su embrujo,
palabras que amanecen cubiertas de rocío
y en los labios florecen, hasta sientes su aroma,
puras y melodiosas,cual lenguaje divino;
otras cuyo veneno nos deja agonizantes,
melancólicos, tristes y envueltos en hastío;
sus huellas en las horas, los días y las noches,
solo las cubre el tiempo mientras llega el olvido.
Mas de entre las palabras ya casi moribundas
perdidas y olvidadas, rescaté “conticinio”,
ella encierra en sí misma el valor de un conjuro
y solo con decirla se desata el prodigio:
esa hora de la noche donde todo es silencio,
instante en que se une lo mágico a lo íntimo.
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