emivargas
Poeta asiduo al portal
Decidí recorrer el mundo entero
antes que me sorprenda la pelona,
la dama de la muerte no perdona
y no la galantea ni el dinero.
Se carga al opulento, al pordiosero,
al cándido, al bribón, a la bribona.
La parca no se fija en la persona,
solo hace su trabajo con esmero.
Su rechazo instintivo es razonable
ya que corta los sueños de la vida
ganando a cada instante la partida.
Por ser ella un suceso incuestionable
que no puede atajar La Providencia,
viviré con sosiego mi existencia.
antes que me sorprenda la pelona,
la dama de la muerte no perdona
y no la galantea ni el dinero.
Se carga al opulento, al pordiosero,
al cándido, al bribón, a la bribona.
La parca no se fija en la persona,
solo hace su trabajo con esmero.
Su rechazo instintivo es razonable
ya que corta los sueños de la vida
ganando a cada instante la partida.
Por ser ella un suceso incuestionable
que no puede atajar La Providencia,
viviré con sosiego mi existencia.