La penúltima partida

Monje Mont

Poeta reconocido en el portal
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.
 
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.
Poeta amanecido de vinos y versos trasnochados en servilletas, tras el último rincón de los suspiros donde Jesús sigue multiplicando la divinidad del alimento enfrente a un monitor obituario que nos dice que hoy tenemos un día menos en la cuenta regresiva. Simplemente magistral cada uno de los versos, con metáforas de pura realidad para aquellos que saben de piel, sudor y soledad. Aplaudo a rabiar este su realista, certero y maravilloso poema, Monje Mont, saludos Daniel
 
Última edición por un moderador:
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.


Creo que la tecnología definitivamente se instaló en el paisaje de la humanidad.
Siempre es un gusto encontrar tus trabajos creativos.
Un abrazo y muy feliz semana.
 
De hecho, mi estimado Monge, esta sucesión de hechos tal cual es la vida... nos dibuja
con magistral elocuencia, toda la sensibilidad lírica de quien escribe y puede expresar
sin temor alguno las connotaciones reales de nuestras existencias tal y como son.
Excelente poema, tal como le gusta "super-realista".
Felicitaciones por ello.
 
Poeta amanecido de vinos y versos trasnochados en servilletas, tras el último rincón de los suspiros donde Jesús sigue multiplicando la divinidad del alimento enfrente a un monitor obituario que nos dice que hoy tenemos un día menos en la cuenta regresiva. Simplemente magistral cada uno de los versos, con metáforas de pura realidad para aquellos que saben de piel, sudor y soledad. Aplaudo a rabiar este su realista, certero y maravilloso poema, Monje Mont, saludos Daniel
Tu certera y profunda interpretación enriquece mi escrito, estimado amigo Daniel. Gracias por tu amabilidad y por dejar tu huella. Que estés bien. Un abrazo.
 
Pues yo me quedo con los 48 versos. Este poema es buenísimo, de antología. Gracias por publicarlo, Gerardo. Mis aplausos, amigo.
Un abrazo.
Luis te agradezco que me pidieras que trajera este poema a MP y me alegra que te guste. Yo también aprecio este poema y es una forma de hacer poesía que me encanta, pero como ves no es de gusto para todos. Por eso es que otras veces he dicho que creo en abordar los poemas, no desde el gusto propio, sino desde otros elementos como creatividad, capacidad de transmitir, originalidad de los elementos utilizados y profundidad de pensamiento, entre otros como el ritmo, la belleza, etc. Cuando uno se autolimita a su gusto personal se pierde de algunas cosas a priori. Pero bien, mi madre decía: "si gustos no hubiera en las tiendas no se vendiera". Por esto es que no traigo otros del mismo corte, porque pasarían sin pena ni gloria y sin visitas o algo peor...jeje...y tendría que cerrar la tienda. Un abrazo siempre agradecido por tu apoyo. Que estés bien.
 
Última edición:
Luis te agradezco que me pidieras que trajera este poema a MP y me alegra que te guste. Yo también aprecio este poema y es una forma de hacer poesía que me encanta, pero como ves no es de gusto para todos. Por eso es que otras veces he dicho que creo en abordar los poemas, no desde el gusto propio, sino desde otros elementos como creatividad, capacidad de transmitir, originalidad de los elementos utilizados y profundidad de pensamiento, entre otros como el ritmo, la belleza, etc. Cuando uno se autolimita a su gusto personal se pierde de algunas cosas a priori. Pero bien, mi madre decía: "si gustos no hubiera en las tiendas no se vendiera". Por esto es que no traigo otros del mismo corte, porque pasarían sin pena ni gloria y sin visitas o algo peor...jeje...y tendría que cerrar la tienda. Un abrazo siempre agradecido por tu apoyo. Que estés bien.


Pues yo, desde mi incomprendida sinceridad y limitada educación ;) me atrevo a decir públicamente que a quien no le guste este poema es que no tiene el menor gusto ni puta idea de poesía. Y es que a estas alturas ya deberías saber, mi estimado Gerardo, que muy a menudo la buena poesía en los foros es la más rechazada o ignorada, pues en estos sitios reina la mediocridad. Este poema es una joya, te lo aseguro. un abrazo amigo.
 
Última edición:
De hecho, mi estimado Monge, esta sucesión de hechos tal cual es la vida... nos dibuja
con magistral elocuencia, toda la sensibilidad lírica de quien escribe y puede expresar
sin temor alguno las connotaciones reales de nuestras existencias tal y como son.
Excelente poema, tal como le gusta "super-realista".
Felicitaciones por ello.
Muchas gracias por tu paso y por la amabilidad de tu comentario, estimado poeta Iván. Un gusto encontrar tu huella con tu aprobación. Que estés bien. Un abrazo.
 
Pues yo, desde mi incomprendida sinceridad y limitada educación ;) me atrevo a decir públicamente que a quien no le guste este poema es que no tiene el menor gusto ni puta idea de poesía. Y es que a estas alturas ya deberías saber, mi estimado Gerardo, que muy a menudo la buena poesía en los foros es la más rechazada o ignorada, pues en estos sitios reina la mediocridad. Este poema es una joya, te lo aseguro. un abrazo amigo.
Te agradezco mucho tu opinión estimado Luis. Gracias por la motivación de tus palabras, también. Que estés bien amigo. Un abrazo.
 
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.
Poeta de la verdad condensada plasmò certeramente la realidad, el mundo gira pero jamàs indica hacia dònde.
Saludos, DESIRE
 
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.


No todo son margaritas y mariposas y almas llorando en MP. Hay poesía fresca y original también.

Salud.
 
Muchas gracias estimada poeta por tu paso y tu comentario amable y motivador. Me alegra que te gustara. Que estés bien. Un abrazo.
Felices días Monje, que tú también estés muy bien. Saludos cordiales, un abrazo.
 
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.

Esplendido poema con mucho fundamento y sustancia... me ha encantado esta lectura amigo Monje Mont, enhorabuena por el poema! Un abrazo, y mis mejores deseos siempre.
 
¡Qué es suficiente computar peces y panes!---- mientras no se computen penes y paces.

Siempre jugaremos la penúltima partida, una y otra vez, cada día.

La última partida quedará inconclusa.

Saludos poeta, es una gran obra para saborear los pocos momentos de reflexión que restan al final del día.
 
Oteando
los yoes que me endosan los cincuenta,
navegando las lluvias
del paraguas, las estelas de Machado,
encalla esta rancia humanidad
en boga… Cosas del poeta.

Y un bombín a lo Magritte robo a Sabina
y discurro en sobriedades con tarjeta:
del negocio de mi vida
con fondos del estado;
de la arcilla de una culpa
pagada por mis deudos;
de los miedos recontando en códigos actuales,
resumiendo las distancias
en ópticas de fibra… Es lo mismo aquí que allá,
sin especias de Las Indias.

Y por si acaso caen otras manzanas
y alguna Eva se deshoja en la webcam,
entre los hombres rezagados en mis cómics,
deidades del flash drive invoco del bolsillo.
¡Qué es suficiente computar peces y panes!

Arreboles de neón en el turbión de la avenida,
van pactando mis mareas en los cuerpos aledaños,
a las puertas y a ventanas ataviadas de sus fobias,
a la afonía de las teclas,
a esos vértigos de esquinas.

Y hago el amor en cielos escarchados de botellas
con mensajes que quizás nadie recoja;
y hago del vocablo, ritos
entre dientes, repujando en las piedras
ojivas para email;
ajustando estos dioses que soy
y me vomitan.

¿Y quién calzará mis pies de golondrinas?
¿Y quién sembrará mi grano de mostaza?
¿Por la turbación del puente se devuelve el agua
a los cántaros ilesos?

Googleo en las voces del follaje
y en las verdades de los álamos umbríos,
el verbo en el reverso de la historia,
entre la savia de las fuentes primigenias
y esta orilla, me rescribe.

Y en el mármol agrietado
por los ángeles del pecho,
este hombre solo
con la laptop, casi siente,
casi sueña,
casi gana su penúltima partida.
Y de reojo ves la alternancia del día y la noche. Un abrazo, Monje.
 

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